19 de diciembre de 2009

Conoce las principales reacciones al acuerdo de Copenhague


Las reacciones al Acuerdo de Copenhague fueron de lo más variado durante la última sesión plenaria de la Conferencia Marco de las Naciones Unidas Sobre Cambio Climático y creo que resulta interesante conocer, aunque sea a vuelapájaro, qué dijeron los delegados de las 194 partes:
Después de que el Primer Ministro danés, Lars Looke Rasmussen dio lectura al documento, hubo palmas masivas por parte de Venezuela sobre la mesa.
Tuvalu agradeció a todos haber venido a la reunión y mencionó que en la ONU, se respeta a las naciones y se dan procesos para considerar los temas en conjunto, pero hoy he visto a los dirigentes decir que había un acuerdo y esto es una falta de respeto a los países que tenemos procesos democráticos.
El documento tiene grandes problemas: necesitamos que, basados en los resultados de la ciencia, el aumento de la temperatura no debe rebasar los 1.5 grados Celsius, pues lo contrario puede significar al fin de muchas naciones.
Las medidas de respuesta son incompatibles con el Plan de Acción de Bali; hay referencias al mecanismo de REDD, pero no se definen claramente; no existe ninguna referencia al Mecanismo Internacional de Seguros; el mecanismo de revisión para el año 2015 llegaría demasiado tarde, por lo que “lamento tener que informarle que ¡Tuvalu no puede aceptar el documento! Estamos hablando con indignación, pero este documento no es aceptable.

Bolivia:
Nos hemos enterado del documento a través de los medios de comunicación, no de la Presidencia de la Conferencia, y ahora nos da 60 minutos para aceptar algo ya acordado por los demás Estados. Estamos viendo acciones dictatoriales y eso es inaceptable y antidemocrático; no vamos a decidir sobre la vida de tantas personas en sólo 60 minutos porque así lo acordó un grupo integrado por unos cuantos países.

Cuba:
Hace unas horas (Barack) Obama anunció un acuerdo inexistente, comportándose como un emperador. La versión que hemos visto se discutió en grupos secretos en las últimas horas y Cuba no aceptará el proyecto de declaración. En esta conferencia no hay consenso sobre el documento, por lo que asocio mi voz a Tuvalu, Venezuela y Bolivia porque el objetivo de dos grados para el aumento de la temperatura es inaceptable.

Costa Rica:
Este sólo puede ser un documento de alcance intermedio, para información.

Nicaragua:
Ya existe un precedente de que no se nos ha dado el derecho a la palabra… este es un deterioro del sistema democrático y sucede en la conferencia más importante de las Naciones Unidas.
Esto no ha seguido los principios básicos de la ONU: inclusión, procesos de abajo hacia arriba, participación democrática, igualdad de los Estados, por lo que proponemos leer la propuesta completa, suspender la sesión y continuar las sesiones con la frecuencia necesaria para finalizar en junio de 2010.

Sudán:
El delegado Lumumba dice que el documento es uno de los acontecimientos más inquietantes de la historia de la Conferencia Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y amenaza la existencia del continente africano. El documento está condenando a África; piden a África firmar un paquete de suicidio y eso es una falta de moral. ¡Esto es como los seis millones de judíos que murieron en Europa! (en clara referencia al Holocausto).
No hay ningún ministro o presidente de África, que tenga un mandato suficiente para destruir a África. Permitir que la temperatura se eleve dos grados es una muerte segura. Es inmoral pensar que este documento fue publicado por las Naciones Unidas o por alguno de sus organismos. No aceptamos el soborno implícito en la promesa de otorgar 100 millones de dólares a cambio de destruir el continente, por lo que pedimos se elimine el documento del sistema de la CMNUCC. Quiero que conste en actas que usted, señor Presidente, ha sido parcial y ha violado todas las normas de transparencia.

Maldivas:
En los últimos días me he sentado junto con 25 países y he visto grandes diferencias, porque los grandes emisores no quieren asumir su responsabilidad ni entender que un aumento climático mayor a 1.5 grados significaría la desaparición de muchas islas.
Este documento es amistoso. No es lo que estábamos buscando y seré el primero en estar insatisfecho, pero reconozco que es un punto de partida que nos permite continuar las conversaciones para llegar a un acuerdo jurídicamente vinculante, por lo que pido a todos no desecharlo.

Egipto:
Debemos poner fin a esta conferencia tan pronto como sea posible, pero queremos conocer los nombres de los países que apoyan su inserción, de modo que podamos ver ¿quién ha redactado este documento y quién está moralmente obligado?

España:
Estamos totalmente de acuerdo con las palabras del Presidente de las Maldivas: la libertad de expresión debe prevalecer aquí, por lo que afirmo que lo que dijo Sudán no es y deshonra un proyecto importante.

Canadá:
Es legítimo de expresar puntos de vista pero comparar el documento con el Holocausto es una ofensa a nuestra delegación, por lo que se retirará.

Argentina:
Estamos absolutamente asombrados porque el documento es criticado por las Partes que se sentaron a la mesa.

Francia:
Mi país apoya la inclusión de frenar en 1.5 el aumento de la temperatura, debido a que sólo un gran país se opuso a ella. Este texto puede ser imperfecto y es obvio que puede mejorarse.

Suecia / UE:
Expresó su firme apoyo de Maldivas y manifestó que la referencia al Holocausto es increíble.

Senegal:
Le hubiera gustado ver compromisos vinculantes en virtud del Protocolo de Kioto y que se mantuviera como objetivo un aumento de la temperatura en 1.5 grados.

Reino Unido:
Creo que la CMNUCC enfrenta un momento de profunda crisis, ante la cual tenemos una opción de dos vías: un camino es el documento, de ninguna manera perfecto pero mejorará las vidas de las personas, pues se habla de otorgar 30 mil millones en forma inmediata y 100 mil millones plan a largo plazo. Eso lo convierte en un acuerdo muy importante.
El otro camino es el señalado por el delegado de Lumumba, cuya comparación con el Holocausto es repugnante. Por favor, hagan de este documento una decisión de la Conferencia de las Partes.
Los delegados, de pie, le dan un largo aplauso.
El presidente propone aprobarlo, hay desconcierto, murmullos, gritos. ¡Que alguien haga una moción de orden! Rasmussen pide ¡por favor, déjame hablar! Si no podemos aprobarlo, tal vez sólo se suscriban…

Cuba:
No habrá consenso…

Rasmussen:
Tenemos que concluir esta reunión… algunas personas quieren abordar su avión a las ocho horas…

Eslovenia:
Quiero proponer una solución: el documento podría ser aprobado con los países que figuran por su nombre.

Rasmussen:
Gracias por esta propuesta concreta…

México:
La acusación por parte de Sudán no puede quedar sin comentario: ¡Sudán deberá retirar sus observaciones!

Bangladesh:
Somos uno de los países más vulnerables y tenemos que hacer todos los esfuerzos en la dirección correcta.

Granada / Alianza de Estados Insulares:
El presidente de mi país participó en el grupo de amigos que redactó el documento y no había absolutamente ninguna indicación de que se trataba de un proceso ilegal, por lo que Granada lamenta la división que hay ahora en el Sur.
El período de sesiones era difícil y la Alianza luchó por cada cosa, porque quienes estábamos allí vimos el proceso como legítimo.
Pido a todas las partes que se comprometieron a cumplir con las obligaciones. Tenemos el documento y lo vamos a apoyar, porque Granada hizo su trabajo de buena fe, por lo que me parece ofensivo caracterizar la labor de mi Primer Ministro en la forma en que fue descrito y pido a mi hermano de Sudán reconsiderar sus conclusiones y apoderarse de sus sentimientos. Yo los aliento a seguir adelante.

Japón:
No estamos aquí para acusar o culpar a alguien, ni para salvar sólo a las islas, sino para salvar a las generaciones futuras. Hemos pasado días y noches sin dormir; por favor lean bien el documento. Con cuidado, para que puedan ver todos los pasos concretos.

Papúa Nueva Guinea:
Este documento es imperfecto, pero muchas fallas se deben al G77, cuyos
miembros lo debilitaron en una clara falta de respeto a nuestros dirigentes.

Estados Unidos:
No hay nada de qué disculparse por la participación en las consultas del Presidente, donde había alrededor de 25 países. El Presidente de los Estados Unidos fue uno de ellos y se reunió con los líderes de China, India, Sudáfrica, Brasil.
El proceso involucrado buscó la transparencia, la rendición de cuentas; se acordó un importante financiamiento, tanto a corto como a largo plazo, en lo que se conoce ya como Fondo Verde Climático de Copenhague; también se pidió a los integrantes de la Reunión de Alto Nivel que aporten soluciones creativas.

Noruega:
No hay tiempo para la autocrítica. Después de una semana, no había absolutamente ningún progreso, por lo que los principales líderes llegaron e hicieron un esfuerzo sin precedente. Obviamente que no resultó un documento perfecto, porque tal cosa no existe en los procesos multilaterales.
El comportamiento en esta plenaria es increíble. ¿Cómo se puede llamar a esto un soborno?¿cómo puedo volver a Noruega y pedirles que paguen más dinero a otros países si se considera un soborno?

Rusia:
No apoyo a quienes dicen que las decisiones fueron tomadas por grupos pequeños. Debíamos dar un paso adelante y este documento lo es.

Filipinas:
Tenemos que avanzar para proteger al mundo.

Bolivia:
Tengo una preocupación: no compartimos la opinión del documento donde menciona un aumento de la temperatura de 2 grados, y no de 1.5 grados; sabemos que un país que firmó el papel ha gastado 20 veces más en defensa.
No somos solamente cuatro países en desacuerdo; somos más y establecimos un límite de temperatura de 1 grado, junto con un crecimiento del PIB de seis por ciento.
Sugiero que volvamos a nuestra discusión sobre la forma en que vamos hacia adelante o tengamos una propuesta específica de acuerdo.

Islas Marshal:
Este proceso es acerca de nuestra existencia. Para la mayoría de las personas, los corales son un obstáculo para la navegación, pero para mí son mi casa. Mi país está a sólo dos metros sobre el nivel del mar. No tengo nada que mostrar a mis abuelos, nietos, como recuerdo de las dos últimas semanas, salvo decirles
que no hubo ningún éxito.

Singapur:
Mi delegación apoya el documento, que si bien no es perfecto, sí es importante.

Argelia:
Como cualquier otro compromiso, hay ciertos problemas con este proyecto, pero el texto define los principales elementos de un mecanismo financiero; también tenemos transferencia de tecnología y financiamiento a corto plazo.
África no es pesimista y quiere ser parte de la solución, por lo que instamos a esta cumbre de soberanos a tomar la decisión correcta. Hemos estado sufriendo durante años y ahora debemos seguir adelante.

Gabón:
Gabón desea hacer su contribución, queremos avanzar, juntos, con todos los demás y dejar una idea precisa de lo que vamos a hacer. Toda obra humana es imperfecta; Gabón participó en este trabajo con un espíritu constructivo y sentimos decepción por los hermanos de África y otras partes que se oponen.
¡Hermanos, por favor, no vayan por ese camino!

Barbados:
Este no es el lugar para anotar puntos políticos baratos.

Y así se escribió la historia…

8 de octubre de 2009

Bangkok: mucho blablablá y pocos resultados


Las negociaciones sobre el instrumento que reemplazará o revitalizará al Protocolo de Kyoto siguen estancadas. En la reunión de Bangkok no hubo avances significativos, salvo los anuncios de los Estados Unidos y otros países desarrollados, de que podrían reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2050.

Y es que las delegaciones trabajan más en la forma, en la redacción de los textos, que en el fondo, como lo demuestra el hecho de que en los temas principales no se alcanza un acuerdo político. Por el contrario, hay momentos en que hasta parece que van en reversa.

Los temas controversiales siguen siendo los de siempre: los niveles de compromiso de reducción de los países; la discusión sobre si continúa el Protocolo de Kyoto o se crea uno nuevo (al que algunos ya pusieron nombre: Acuerdo de Copenhague); el financiamiento y la transferencia de tecnología, en especial acerca de quién debería pagar la cuenta.

Pero quien no pierde el optimismo es el secretario ejecutivo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer, quien considera que sí hay progresos, aunque hace falta el impulso de los líderes mundiales para convertirlo en una realidad clara.

"Hay una sensación general de que se requiere el respaldo de los líderes políticos al más alto nivel para llegar a un resultado", dijo De Boer al hablar sobre los trabajos que realizan los negociadores de 180 países en Bangkok, donde buscan elaborar un documento que pudiera ser clave para alcanzar un acuerdo internacional en la cumbre climática de Copenague, en diciembre.

La mayoría de los países está de acuerdo en que deben reducirse drásticamente las emisiones de dióxido de carbono para prevenir una catástrofe, pero los puntos polémicos radican en la manera de compartir esa tarea y sobre quién debe pagar la factura.

La realidad es que no se ve un avance en las cuestiones políticas... Los negociadores necesitan de esa voluntad política, ya no pueden seguir haciendo su trabajo basados solamente en la buena fe, aseguró el funcionario de la ONU.

Así, a partir de ahora las negociaciones entran a tiempos extras y sólo quedan cinco días de sesiones de negociación en Barcelona, España, en noviembre.

Tan difícil se ve la situación, que el primer ministro danés, Lars Loekke Rasmussen, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, han manifestado su disposición de "ayudar a los líderes a avanzar en el proceso”, confió De Boer.
Y para afianzar su fama de optimista, cuando le preguntaron si todavía era posible trabajar en los detalles técnicos en un proyecto antes de la conferencia de diciembre, De Boer respondió: "Creo que tenemos tiempo suficiente".

Como el final de la reunión se acercaba, algunos delegados trataban de finalizar sus trabajos antes de que iniciaran la sesión plenaria de clausura.

Al final del día, varios grupos habían terminado, aunque en algunos las
divergencias eran más evidentes que en otros. Y si bien muchos aseguran que será necesario trabajar más para llegar a un acuerdo, lo cierto es que la mayoría ha manifestado sorpresa por las nuevas divisiones, que han llevado a pensar que ha habido un retroceso en las negociaciones.

En este mar de confusión, el anuncio hecho por el gobierno de Noruega de reducir sus niveles de emisiones entre 30 y 40 por ciento hacia el año 2020 pasó desapercibido.

Es viernes y ya nadie quiere hablar de Bangkok; todos piensan en Barcelona y muchos más en Copenague.

Hoy todos se quejan de los “trabajos informales”, porque si el trabajo es informal, los resultados serán informales. Además, hay tantos grupos que pocos países pueden cubrir todos los temas. Sin embargo, nadie parece querer cambiar el método de trabajo en Barcelona, así que ya se habla de que tampoco debemos esperar grandes resultados.

Queda, entonces, la reflexión de un delegado: "con la voluntad política de nuestros países, te sorprendería cuán rápido pueden suceder las cosas”.

7 de octubre de 2009

Deben invertirse 10 mil millones de dólares en energías limpias

La Agencia Internacional de Energía dio a conocer que sería necesaria una inversión de 10 billones de dólares durante los próximos 20 años en energías renovables, biocombustibles y energía nuclear, para estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero.
La agencia, que asesora en materia de energía a 28 países industrializados, advirtió que si los gobiernos no se comprometen a realizar una inversión para reconformar el sector, las emisiones de gases de efecto invernadero se duplicarán por encima de los niveles de seguridad.
El sector energético -que comprende los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) usados en la industria eléctrica y vehículos de combustión- es responsable del 85 por ciento de las emisiones mundiales de dióxido de carbono.
La organización estima que si el dinero se invierte en la tecnología adecuada, podría lograrse que la temperatura mantenga su aumento por debajo de los dos grados Celsius, nivel en que la mayoría los científicos consideran que el cambio climático produciría graves consecuencias. Por esa razón, la Agencia recomienda invertir hasta el año 2020 para aumentar la eficiencia energética, incentivar el uso de energías renovables y los biocombustibles.
En la década siguiente, los esfuerzos podrían dirigirse más a la energía nuclear, la captura y secuestro de carbono. La AIE pide que para 2030, el 33 por ciento de la energía provenga de fuentes renovables, incluyendo la energía nuclear, lo que significaría la construcción de 18 reactores nucleares y 17 mil molinos de viento cada año. Asimismo, casi el 60 por ciento de los vehículos en todo el mundo tendría que ser híbrido o eléctrico.
El mensaje de la Agencia es contundente: si el mundo continúa con la energía de hoy, las consecuencias del cambio climático serán graves. Según el director ejecutivo de la AIE, Nobuo Tanaka, la energía está en el corazón del problema, por lo que debe ser el núcleo de la solución.
El informe de la AIE fue presentado en el marco de las negociaciones sobre el cambio climático de las Naciones Unidas, que trabaja en la creación de un nuevo acuerdo que reemplace o dé nueva vida al Protocolo de Kyoto, que concluye en 2012.
Los líderes mundiales esperan los resultados para forjar un nuevo acuerdo en diciembre en Copenhague, pero los países industrializados aún no se comprometen a financiar las tecnologías limpias y todas las medidas necesarias para generar una economía baja en emisiones de carbono.
La agencia considera que las tres cuartas partes de su plan deberían ser financiadas por los países industrializados, y que más del 40 por ciento de ese dinero se gastaría en los países pobres y principalmente en China porque este país podría, por sí solo, reducir para el 2020 una tercera parte las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
Y aunque el plan requeriría, entre otras cosas, de una gran revolución entre los fabricantes de vehículos y se estima que éstos sólo cambiarán sus planes de negocio si reciben una señal de Copenague, empiezan a verse con optimismo algunas señales enviadas por los gobiernos de China y de los Estados Unidos, que presentaron algunas propuestas para eficientar el gasto energético de los vehículos nuevos.
El informe de la AIE fue recibido por la mayoría de los delegados a las Pláticas de Bangkok con cierto optimismo y como un claro recordatorio de que los negociadores deben dejar de lado las diferencias para poder llegar a un acuerdo en las cuestiones fundamentales.

25 de septiembre de 2009

Supera predicciones el avance del cambio climático: PNUD

El ritmo y la escala del cambio climático podrían estar superando las predicciones más deliberadas del último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Panel of Climate Change (IPCC).

Un análisis de los últimos informes científicos indica que muchas de las predicciones en el extremo superior de los pronósticos del IPCC se vuelven cada vez más probables.

Mientras tanto, los recién publicados señalamientos científicos apuntan hacia ciertos eventos, que se cree ocurrieron en horizontes cronológicos de plazos mayores, como ocurre actualmente o que están pronosticados para ocurrir mucho antes de lo que se pensaba.

En Europa, incluyen la aceleración del derretimiento de los glaciares en los Alpes y los Pirineos, la diseminación norte de las condiciones áridas en el Mediterráneo y las plantas europeas moviéndose a altitudes mayores.

Los investigadores se preocupan cada vez más por la acidificación de los océanos vinculada con la absorción de dióxido de carbono en el agua de mar y el impacto en los crustáceos y arrecifes coralinos.

El agua puede corroer el aragonito, una sustancia que produce las conchas. Esto pasa actualmente a lo largo de la costa de California, varias décadas antes de lo que predijeron los modelos.

Las pérdidas de los glaciares, mantos de hielo y regiones polares están ocurriendo más rápido en Groenlandia, donde recientemente se ha registrado que el manto de hielo se derrite a tasas aproximadamente 60 por ciento más rápidas que en 1998.

Algunos científicos advierten que los niveles del mar podrían elevarse hasta dos metros para el año 2100 y de cinco a diez veces más durante las siguientes décadas.

También hay una preocupación creciente entre algunos científicos porque los umbrales o puntos de inflexión podrían alcanzarse en unas cuantas décadas, incluyendo cambios dramáticos al verano de monzón indio, los monzones del Sahara y África Occidental y los que afectan ecosistemas críticos como el bosque tropical lluvioso del Amazonas.

El informe también resalta la preocupación de los científicos sobre los impactos dañinos y tal vez irreversibles que experimenta el planeta como resultado de la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Las pérdidas de bosques tropicales y glaciares montañosos templados probablemente afectan al 20 ó 25 por ciento de la población humana en términos de agua potable, irrigación y energía hidráulica.

Los cambios en el ciclo hidrológico resultan en la desaparición de los climas regionales con las pérdidas relacionadas de los ecosistemas, especies y la extensión de las tierras áridas en dirección norte y sur.

Estudios recientes sugieren que aún podría ser posible evitar los impactos más catastróficos del cambio climático, pero sólo si se actúa de forma inmediata, cohesiva y decisiva, para cortar emisiones y ayudar a los países vulnerables a adaptarse.

Estos son algunos hallazgos realizados en el informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), titulado “Compendio 2009 de la Ciencia del Cambio Climático”.

El informe, compilado en asociación con científicos de todo el mundo, se publica a tan sólo 80 días de que inicie la Cumbre de las Naciones Unidas sobre cambio climático, en Copenague, Dinamarca.

En el prólogo al documento, Ban Ki-moon, el Secretario General de las Naciones Unidas, quien esta semana fue el anfitrión de los jefes de estado reunidos en Nueva York, escribe, “Este Compendio sobre la Ciencia del Cambio Climático es una señal de alarma. El momento de dudar cesó”.

“El mundo tiene que darse cuenta que el momento para actuar es ahora y debemos trabajar juntos para resolver este desafío monumental. Este es el desafío moral de nuestra generación.”

El Compendio examina aproximadamente 400 importantes contribuciones científicas para nuestro entendimiento sobre los Sistemas de la Tierra y el cambio climático que han sido publicadas a través de bibliografía especializada examinada por colegas o proveniente de instituciones de investigación, durante los últimos tres años.

Las observaciones y desarrollos científicos documentados desde el Cuarto Informe de Evaluación del IPCC en 2007 incluyen:


LATINOAMÉRICA

La potencial muerte regresiva de los bosques amazónicos dentro de los próximos 50 años es visto como un “punto de inflexión” potencial resultante de una subida en la temperatura promedio de superficie entre tres y cuatro grados centígrados.

Las tendencias actuales en emisiones de dióxido de carbono probablemente conlleven a un cambio irreversible en las condiciones al oriente de Sudamérica (principalmente el noreste de Brasil) hasta a un aumento del 10 por ciento en aridez durante la estación seca.

El análisis reciente de las imágenes fotográficas de los glaciares al noreste de la Patagonia ha revelado que retrocedieron drásticamente entre 1912 y 2002. El calentamiento y la aridez significativa de la región han sido vinculados con una reducción del flujo este de los Andes, lo cual señaliza impactos futuros significativos para la región, provenientes de tendencias continuadas de calentamiento.

Un nuevo análisis ha sugerido que aún en los escenarios con emisiones de gas de efecto invernadero relativamente bajos, las regiones incluyendo Centroamérica y los Andes probablemente experimentarán una rotación de especies (desapareciendo o colonizando) de más de 90 por ciento. Sugiere que el conjunto de plantas y animales en estas áreas no se parecerán mucho a las plantas de hoy.

Los bosques nubosos del flanco andino del Amazonas, entre 1500 m y 3000 m de elevación, podrían contarse entre los “climas que están desapareciendo” debido a la elevación de los niveles de las nubes con temperaturas más altas, lo cual amenaza un área de excepcionar biodiversidad. Las especies endémicas que se adaptaron a altitudes mayores serán especialmente vulnerables.

El compendio también documenta una cantidad de anomalías climáticas significativas recientes para Latinoamérica, incluyendo:

En abril de 2009, el nororiente de Brasil sufrió la precipitación pluvial más fuerte de los últimos 20 años, lo cual ocasionó inundaciones y deslizamientos de tierra que obligaron a más de 186 mil personas abandonar sus hogares.

Algunas regiones en Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile sufrieron su peor sequía en más de 50 años durante el año 2008. Ecuador sufrió su peor inundación en febrero de 2008. México sufrió su peor sequía en los últimos 50 años, durante 2009.

Los estados sureños de Brasil, especialmente Santa Catarina, sufrieron una precipitación pluvial excepcionalmente fuerte durante noviembre de 2008, y la misma afectó a aproximadamente 1.5 millones de personas.


GLOBAL:

El crecimiento en las emisiones de dióxido de carbono de la energía y la industria ha excedido hasta el escenario que considera un mayor uso de combustible fósil desarrollado por el IPCC a finales de la década de los noventa. Las emisiones globales estaban creciendo en 1.1 por ciento cada año a desde 1990 hasta 1999 y esto se aceleró a 3.5 por ciento anual desde 2000 hasta 2007.

El crecimiento de la economía global a principios del siglo XXI y un aumento en su intensidad carbono (emisiones por unidad de crecimiento), combinado con una disminución en la capacidad de los ecosistemas en tierra y los océanos para actuar como “sumideros” de carbono, han conllevado a un aumento rápido en las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera. Esto ha contribuido a impactos que más prontos que los esperados, incluyendo un aumento más rápido en el nivel del mar, la acidificación de los océanos, el derretido de hielo en el mar Ártico, el calentamiento de las masas terrestres polares, el enfriamiento de las corrientes del océano y los cambios en los patrones de circulación de los océanos y la atmósfera.

El aumento observado en las concentraciones de gases de efecto invernadero que están elevando la preocupación entre algunos científicos que pudiese ocurrir calentamiento de entre 1.4 y 4.3 grados Centígrados sobre las temperaturas de la superficie. Esto excede el rango entre 1 y 3 grados percibidos como el umbral para muchos “puntos de inflexiones”, incluyendo el fin del verano del hielo de mar Ártico y el derretimiento eventual de los glaciares del Himalaya y el manto de hielo del Groenlandia.

En 2007, el hielo de verano del mar en el Océano Ártico se encogió a su alcance más pequeño, 24 por ciento menos que el record anterior en el año 2005, y 34 por ciento menos que el alcance máximo promedio en el periodo 1970-2000. En 2008, el alcance mínimo del hielo era nueve por ciento mayores que en el año 2007, sin embargo, continúa siendo el segundo más bajo registrado.

Hasta el verano de 2007, la mayoría de los modelos proyectaron un septiembre libre de hielo para el Océano Ártico hacia finales del presente siglo. La reconsideración basada en las tendencias actuales ha conllevado a especular que esto podría ocurrir tan pronto como en 2030.
Hallazgos recientes demuestran que el calentamiento se extiende hasta el sur de la Península Antártica, para cubrir la mayor parte del Oeste Antártico, un área de calentamiento mayor que aquella informada previamente.
El agujero en la capa de ozono ha tenido un efecto enfriador en la Antártica, y es parcialmente responsable por enmascarar el calentamiento esperado en el continente. La recuperación del ozono de la estratósfera, gracias a la eliminación gradual de las sustancias que agotan la capa de ozono, proyecta aumentar las temperaturas antárticas en las décadas venideras.
Los estimados recientes del impacto combinado de derretimiento de hierro terrestre y la expansión térmica de los océanos sugiere un aumento promedio verosímil del nivel del mar entre 0.8 y 2.0 metros sobre el nivel de 1990 para el 2100. Esto se compara con un aumento proyectado entre 18 y 59 centímetros en el último informe IPCC, que no incluyó un estimado de cambios a gran escala en las tasas de derretimiento del hielo, debido a una falta de conciencia.
Bajo el escenario de IPCC que se equipara más estrechamente con las tendencias actuales, es decir, con las más altas emisiones proyectadas, entre el 12 y 39 por ciento de la superficie de la Tierra podría experimentar condiciones climáticas previamente desconocidas para 2100.
Una proporción similar, entre 10 y 48 por ciento, verán desaparecer los climas existentes. La mayoría de estos “climas que desaparecerán” coinciden con los puntos calientes de biodiversidad y con el problema adicional de hábitat fragmentados y las obstrucciones físicas para la migración; el temor es que muchas especies lucharán por adaptarse a las nuevas condiciones.

22 de septiembre de 2009

Concluye sin acuerdos cumbre de cambio climático en la ONU

Sin acuerdos concretos concluyó la cumbre sobre el cambio climático convocada por la Organización de las Naciones Unidas en busca de avances hacia un nuevo tratado que sustituya al protocolo de Kyoto.
Sin embargo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, expresó su optimismo y consideró que las negociaciones marchan por el camino correcto, pues en la cumbre hubo convergencia en cinco puntos concretos, en especial sobre la necesidad de ampliar las medidas para ayudar a los países más pobres y vulnerables en su lucha por adaptarse y mitigar el cambio climático.
Ban Ki-Moon indicó que se habló acerca de los límites de emisión de gases de efecto invernadero para las naciones industrializadas, las más contaminantes y principales responsables de la actual situación.
También mencionó la meta de reducir para el año 2050 las emisiones de gases de efecto invernadero al menos en un 50 por ciento por debajo de los niveles registrados en 1990, como recomiendan los científicos.
El máximo responsable de la ONU insistió en que debe mantenerse la dinámica experimentada durante las negociaciones que restan hasta la conferencia de Copenague, en diciembre próximo, donde podría adoptarse un nuevo protocolo internacional en la materia.
Para Ban Ki-Moon, el cambio climático es el más importante asunto geopolítico y económico del siglo XXI.
En el cónclave participaron 100 jefes de Estado y de Gobierno, cancilleres y representantes de los 192 países miembros de la ONU.

16 de septiembre de 2009

El cambio climático trae desastres y enfermedades

Urge preparación para enfrentar los eventos del cambio climático que favorecerán las enfermedades transmitidas por mosquitos, dice Jai P. Narain de la OMS.

El cambio climático se afianza, con temperaturas globales que se estima subirán hasta cuatro grados Celsius para 2100. Los ciclones tropicales probablemente serán más frecuentes e intensos, las lluvias se incrementarán y el nivel del mar podría subir casi un metro en la medida que las temperaturas de la superficie del mar aumenten.
También es de esperarse que el cambio climático traiga más desastres naturales, como sequías e inundaciones. Tales cambios inevitablemente afectarán la salud, particularmente en el mundo en desarrollo, ocasionando más muertes por golpes de calor, enfermedades diarreicas y malnutrición.
En particular, es probable que cambie la incidencia de enfermedades transmitidas por los mosquitos.
En algunas regiones tropicales, tanto los ciclones como las inundaciones crean caldos de cultivo para el crecimiento de los mosquitos que transmiten la malaria y el dengue. Las poblaciones pobres de las áreas costeras son particularmente vulnerables al aumento del nivel del mar y a la consiguiente amenaza de transmisión de enfermedades causadas por los mosquitos.

Aumento de enfermedades

En el sur y sudeste de Asia, la última década trajo consigo muchos desastres, entre los que se incluyen devastadoras inundaciones en los estados indios de Gujarat y Mumbai, súper ciclones en la India, Bangladesh y Myanmar, y tsunamis que afectaron a la India, Indonesia, Sri Lanka y Tailandia. La manera en que los desastres naturales afectan a las enfermedades transmitidas por los mosquitos varía de región a región, dependiendo tanto del medio ambiente como de las condiciones de vida de los habitantes.
Con excepción de los súper ciclones, todos los eventos descritos exacerban la transmisión de enfermedades transmitidas por mosquitos, particularmente la malaria. En la India, las inundaciones interrumpieron la prestación de servicios de salud y llevaron a una profusa reproducción de mosquitos, lo que dio como resultado brotes de malaria. La sequía también ha sido señalada como responsable de los brotes de malaria en Sri Lanka.
Del mismo modo, el tsunami que asoló la región en 2004 creó un gran caldo de cultivo para los mosquitos, interrumpiendo los servicios de salud y dejando más de 1.6 millones de personas a la intemperie. El resultado fue un enorme aumento de la incidencia de malaria en las islas Andaman entre enero y abril de 2005.
Y la chikungunya, una enfermedad que prácticamente había sido olvidada en la India, reapareció en algunas regiones del sur del país y para mayo de 2007 estaba extendida a casi todos los distritos de Kerala. Aunque los factores para su reaparición no se pueden determinar con precisión, la razón subyacente es que los cambios climáticos ayudaron a la reproducción y sobrevivencia del mosquito Aedes.

Tiempo de aprender las lecciones...

El Informe Stern 2006 del Reino Unido acerca de la economía del cambio climático señala enfáticamente que sin medidas de mitigación y adaptación, el daño causado por el cambio climático sería mucho más grave que el simple costo económico.
Pero de los pasados eventos se pueden aprender varias lecciones. Para comenzar, debemos documentar nuestras experiencias con los desastres naturales –lo que funcionó y lo que no– para ayudar a guiar la acción futura. Los brotes de malaria en las islas Andamán, por ejemplo, fueron controlados con detección y tratamiento efectivos, medidas de control del vector y servicios de rehabilitación.
La Oficina Regional de la OMS en el sudeste de Asia ya está analizando la relación entre el cambio climático y la salud, preparando protocolos de investigación para evaluar de qué manera puede afectar el cambio climático a las enfermedades transmisibles como la diarrea y el cólera, así como a las enfermedades transmitidas por mosquitos, y para evaluar los planes de preparación. La OMS probará dichos protocolos en Calcuta (India) y Thimpu (Bután) a fines de este año, y está considerando realizar otros estudios en seis o siete países más de la región el próximo año.

... y estar preparados

Otros investigadores y diseñadores de políticas deberían adoptar medidas similares. La información que manejamos sobre la relación entre desastres naturales, cambio climático y enfermedades transmitidas por mosquitos todavía es a nivel exploratorio. Necesitamos más datos y mejores modelos. Los modelos mundiales no ayudan a las evaluaciones regionales o nacionales porque son demasiado generales. Los países deben estudiar de manera individual los datos de los brotes anteriores de las enfermedades y evaluar los posibles efectos del cambio climático en las enfermedades transmitidas por los mosquitos, tanto en términos de otras áreas en riesgo como de poblaciones con posibilidades de ser afectadas.
Con el fin de crear las políticas necesarias para hacer frente al cambio climático y a las enfermedades transmitidas por mosquitos, también debemos abordar cuestiones prácticas relevantes para los diseñadores de políticas, que incluyen la producción de proyecciones socioeconómicas y los costos estimados de las medidas de adaptación comparadas con las probables ganancias o pérdidas económicas debidas al cambio climático.
Los países también necesitan otro tipo de información para identificar a las víctimas potenciales y evaluar los estados actuales de preparación. Deberían estar evaluando la infraestructura existente de los sistemas de salud, identificando las últimas herramientas de intervención disponibles y proporcionando los recursos requeridos para combatir las consecuencias del cambio climático sobre la salud. Los gobiernos deben proporcionar la capacidad de las comunidades locales para hacerle frente y así determinar qué otros aportes adicionales se requieren.
Con la investigación, las políticas y las herramientas adecuadas, regiones como el sur y el sudeste de Asia se pueden preparar para cualquier aumento en las enfermedades transmitidas por mosquitos y causado por el cambio climático. Pero ello requerirá esfuerzos concertados para desarrollar la capacidad de investigación necesaria que permita evaluar la amenaza del cambio climático y construir modelos de las implicancias de la enfermedad.

Jai P. Narain es director del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la Oficina Regional de la OMS para el sudeste de Asia, localizada en la India. Publicado por Sci-Dev.

Cómo informar sobre el cambio climático

Informar sobre cómo el cambio climático afecta la salud es un reto; revise fuentes y entreviste expertos confiables, propone Asefaw Getachew.

Cuando los periodistas comunican sobre la manera como el cambio climático podría afectar la propagación de enfermedades transmitidas por insectos, están desempeñando el papel ambicioso, pero fundamental, de mediadores. En alianza con los científicos, deben traducir los resultados de la investigación en un lenguaje sencillo y presentar a los formuladores de políticas y al público una predicción realista de los riesgos.
Este tipo de información es particularmente vital en los países en desarrollo, donde la gente ya enfrenta muchas enfermedades transmitidas por insectos, y es muy vulnerable al cambio climático, pero tiene poca capacidad de resistencia a ambos. Esos países requieren una información sustentada de cómo el cambio climático afectará la prevalencia y transmisión de esas enfermedades, de manera que puedan establecer estrategias efectivas de prevención y control.

Un futuro incierto

Uno de los problemas más grandes es que el asunto es demasiado complejo y las predicciones climáticas son bastante inciertas. Pocos periodistas –incluso aquellos con algún bagaje científico—tienen conocimientos lo suficientemente profundos de la epidemiología y de los modelos climáticos como para entender las complejidades involucradas en este tema.
Tan sólo predecir la parte del cambio climático es una tarea compleja. Los científicos combinan datos y modelos matemáticos para predecir los cambios en las temperaturas y en las lluvias. Tratan de dar cuenta de los factores que las componen, pero sus previsiones de ninguna manera son infalibles.
Si a ello se añade tratar de predecir de qué manera esos cambios afectarán la propagación de las enfermedades, los resultados se vuelven aún más imprecisos.
Es cierto que el clima influye en muchas de las enfermedades transmitidas por insectos. Por ejemplo, siempre y cuando haya suficiente lluvia y se incrementen las temperaturas –hasta un máximo de 30-35 grados Celsius—aumenta por lo general el metabolismo del mosquito que transmite la malaria, haciéndolo comer con más frecuencia. Esto, a su vez, puede incrementar la transmisión. Además, los parásitos que viven dentro de los mosquitos se desarrollan más rápidamente en las temperaturas cálidas.
Pero esto no significa que exista una relación simple entre el clima y la malaria, porque en la transmisión también influye una gama muy amplia de otros factores. Entre ellos están las condiciones medioambientales y sociales, como la densidad poblacional y la inmunidad de las personas, o los niveles de resistencia del parásito o del vector.

¿Habla un experto?

La información confiable se basa en periodistas que aprecien y comuniquen con fidelidad estas complejidades.
En teoría, los periodistas podrían trabajar de manera más cercana con los científicos, solicitándoles que aclaren los métodos, resultados e implicancias clave de su investigación. Sin embargo, los propios científicos aún no se ponen de acuerdo sobre los efectos a largo plazo que el cambio climático acarreará a las enfermedades transmitidas por insectos. Esto es válido incluso para las enfermedades más estudiadas, como la malaria o la fiebre del dengue.
Por ejemplo, algunos estudios atribuyen la reaparición de la malaria en las tierras altas del este de África al aumento de las temperaturas asociadas con el cambio climático. Pero otros estudios afirman que aunque los patrones de temperatura pueden haber cambiado, el número de meses con temperaturas adecuadas para la transmisión no varió significativamente en el siglo pasado, por lo tanto algún otro factor además del cambio climático debe ser el culpable.

Recursos confiables

Entonces, ¿qué pueden hacer los periodistas de cara a este complejo, impreciso y tremendamente debatido tema?
Encontrar fuentes confiables para las noticias científicas acerca del cambio climático y la salud es de crítica importancia. Los periodistas deben seguir los principios básicos para revisar las pruebas, asegurándose, por ejemplo, de que la investigación científica haya sido adecuadamente arbitrada.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (más conocido como IPCC por sus siglas en inglés) es una fuente particularmente valiosa de información sobre el cambio climático, pues presenta conocimientos sobre los cuales la mayoría de científicos están de acuerdo. Sus conclusiones sobre la salud humana, publicadas en su cuarto informe de evaluación, indican que el cambio climático ya está afectando la carga mundial de la enfermedad, y que está desempeñando un papel importante en la distribución de la malaria, el dengue y las enfermedades transmitidas por las garrapatas. Pero el informe agrega que todavía está pendiente una evaluación confiable sobre las interacciones entre el cambio climático y la malaria.
Otras organizaciones también pueden ayudar a los periodistas a identificar fuentes confiables de información. The Environmental Law Institute, de los Estados Unidos, por ejemplo, ha publicado una lista de más de 60 instituciones que se pueden consultar sobre temas relativos al cambio climático.
Los periodistas, además, necesitan capacitación, que incluya competencias básicas de comunicación de la ciencia, por ejemplo cómo interpretar las estadísticas y el riesgo (Ver: Comunicar las estadísticas y el riesgo). Pero también debería incluir capacitación en los fundamentos del cambio climático y sus efectos sobre la salud. Las escuelas y los cursos de periodismo deberían revisar sus planes de estudio con el fin de incluir el ‘abc’ del cambio climático y sus impactos.
Por supuesto, pocos periódicos –especialmente en el mundo en desarrollo—pueden darse el lujo de enviar a sus periodistas, que a menudo tienen que escribir acerca de un rango muy amplio de noticias, a cursos de capacitación para cada tema que cubren.
Pero los periodistas pueden ayudarse a sí mismos consultando guías adaptadas al cambio climático, tales como Reporting on climate change: Understanding the science, (disponible en inglés), publicada por el ya citado Environmental Law Institute.
Los científicos también pueden ayudar. Las instituciones de investigación deberían contar con foros de discusión en línea y blogs para fomentar el debate y compartir experiencias entre científicos, políticos y periodistas. Esas herramientas podrían cubrir temas fundamentales y ayudar a los periodistas a presentar con exactitud los nuevos hallazgos. Los científicos y los medios deben encontrar la manera de establecer una coalición que cierre las brechas del conocimiento e informe a los políticos, para ayudar a dirigir los recursos de manera más eficaz y a construir capacidades de adaptación o mitigación.

Asefaw Getachew es consultor de PATH en la Alianza para el Control y Evaluación de la Malaria (MACE por sus siglas en inglés) de África. PATH es una organización sin fines de lucro. Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no expresan necesariamente los puntos de vista de MACE o de PATH. El artículo fue publicado por Sci-Dev.

15 de septiembre de 2009

Futuro sombrío para los mamíferos del Mediterráneo: UICN

La evaluación más reciente sobre los mamíferos del Mediterráneo indica que uno de cada seis está amenazado de extinción a nivel regional, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) de Especies Amenazadas.
El estudio, que evalúa la situación de 320 mamíferos de la región, con excepción de ballenas y delfines, estima que el 3% están En peligro crítico de extinción, el 5% En peligro, y el 8% son Vulnerables. Un 8% más están Casi amenazados y 3% están Extintos o Extintos a nivel regional. Es la primera vez que se evalúa la situación de todos los mamíferos del Mediterráneo para la Lista Roja de la UICN.
“La amenaza principal es la destrucción de los hábitats, que afecta al 90% de las especies amenazadas,” señala Annabelle Cuttelod, de la UICN, coautora del informe. “Se requiere una acción internacional para la protección de las áreas críticas y preservación de hábitats naturales, para garantizar que no perdemos la importante biodiversidad de esta zona.”
El estudio muestra que roedores, murciélagos, musarañas, erizos y topos, que constituyen la mayoría de los mamíferos del Mediterráneo, tienen cada vez más dificultades para sobrevivir a causa de la destrucción y el deterioro de su hábitat por la agricultura, la contaminación, el cambio climático y la urbanización.
Los grandes herbívoros como los ciervos, los carnívoros, y los conejos y liebres están especialmente amenazados. Ocho especies pertenecientes a estos grupos, entre los que se encuentran el gamo persa (Dama mesopotamica) y el hipopótamo común (Hippopotamus amphibious), ya se han extinguido en la región mediterránea.
La foca monje del Mediterráneo (Monachus monachus) y el lince ibérico (Lynx pardinus) se hallan ambos En peligro crítico de extinción. El Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN, que tuvo lugar en Barcelona el pasado octubre, instó a una acción internacional con miras a preservar sus hábitats naturales.
La agricultura afecta al 65% de los mamíferos amenazados, la caza y captura con trampas al 60% y las especies invasoras al 50%. En total, las poblaciones de más de la cuarta parte (27%) de los mamíferos del Mediterráneo está en declive, el 31% permanece estable, mientras que para más de un 40% no se conocen las tendencias poblacionales . Sólo el 3% de las poblaciones aumenta, a menudo gracias a las actividades de conservación, según el estudio.
La biodiversidad de mamíferos es mayor en las zonas montañosas de la región, con concentraciones de especies amenazadas particularmente altas en las montañas de Turquía, el Levante, y el noroeste de África. Pese a que el Sahara cuenta con una gran riqueza de especies relativamente baja, una gran parte de las especies saharianas están amenazadas.
De las 49 especies de mamíferos amenazadas, 20 son únicas en la región y no se hallan en ninguna otra parte del mundo, lo que destaca la responsabilidad que tienen los países del Mediterráneo de proteger la totalidad de la población mundial de estas especies.
“Para garantizar la supervivencia de los grandes mamíferos herbívoros y carnívoros en el Mediterráneo debemos restaurar los hábitats y la cadena alimenticia,” dice Helen Temple, coautora del estudio. “Es preciso fomentar la aceptación de los grandes depredadores por parte de la población, mejorar la gestión de las áreas protegidas y mejorar la aplicación del cumplimiento de las leyes relativas a la caza.”

22 de agosto de 2009

Los proyectos que nos quieren imponer

Por Mónica Pérez Taylor
¿Qué razones que hay para rechazar El Zapotillo? ¿Cuál será la “trascendencia” que brindará esta presa?
El Zapotillo es una presa de trasvase. El trasvasar de una cuenca a otra causa daño irreversible a los ecosistemas. En la Unión Europea, desde el 2000, se prohibieron los trasvases del río Ebro y no ha habido otro más en toda la UE.
En el río Loire se desmantelan las presas desde el 2003: el día que dinamitaron la primera de las cortinas se reunieron miles de franceses en la ribera a celebrar por la liberación de su emblemático río.
Desde 1994 ninguna megapresa se ha vuelto a construir en los Estados Unidos. Daniel P. Beard, entonces director del Bureau of Reclamation, la institución norteamericana más prestigiosa en materia de planificación y gestión hidráulica, durante la reunión de la Comisión Internacional de Grandes Represas en Durban, Sudáfrica, decretó "El fin de la era de las grandes represas".
La razón de peso fue económica. En su histórico discurso aceptó: “…ahora nos hemos dado cuenta de que los costes de construcción y operatividad de proyectos de gran envergadura no pueden recuperarse”.

Admitió: “…con el tiempo, nuestra experiencia práctica nos ha dado una visión más clara sobre los impactos medioambientales de los proyectos de gran envergadura que desarrollamos. Fuimos lentos en reconocer estos problemas y aún estamos aprendiendo cuán agresivos son y cómo corregirlos…También nos hemos dado cuenta de que existen diferentes alternativas para solucionar los problemas de uso de agua, que no implican necesariamente la construcción de presas. Las alternativas no estructurales son a menudo menos costosas de llevar a cabo y pueden tener un menor impacto ambiental…”. Se decretó el agotamiento del modelo de desarrollo hidráulico en los Estados Unidos que había imperado durante un siglo y se sustituyó con nuevas tecnologías. (El libro del Agua, Expo Zaragoza 2008, Editorial Debate).
El BID y el BM financian grandes represas en países en vías de desarrollo a pesar de que han aceptado que las presas, en vastas regiones de la India, son las que han propiciado el subdesarrollo. Lo asegura Vandanna Shiva, Premio Goldman: “el BM decide cuáles regiones se desarrollan y cuáles aniquilan”.
La industria de la construcción de presas entró en decadencia en los países desarrollados hace más de tres lustros y es exportada al tercer Mundo con el subterfugio de ayuda al desarrollo. Lo mismo ocurre con la exportación de plaguicidas prohibidos, de armamento anticuado, aviones decrépitos, coches chatarra, alimentos caducos y etcétera.
Pues bien, no veo los beneficios de El Zapotillo para Jalisco, más que los de Guanajuato, que se lleva toda nuestra mejor agua del río Verde. A los Altos les tocaría su parte tomándola del acueducto, a través de un cárcamo, por medio de pipas. Así, los alteños tendrían agua cara y contaminada. Para la zona conurbada de Guadalajara, lo que nos corresponde del Verde, será primero aprovechada en León, cómodamente desde sus grifos en sus hogares e industrias, y serán aguas residuales tratadas y enviadas por el río Turbio al lago de Chapala las que aprovecharíamos. ¿Le parece justo?
El Zapotillo es un robo de agua, un negocio político para quienes sueñan hacerse ricos y ya se han hecho de tierras alrededor del hipotético embalse. Entre ellos el diputado federal electo sobrino del Cardenal, el yunquista José Luis Íñiguez, mismo que amenazó a los directivos y empleados del Diario de Los Altos, entre ellos mi amigo cronista y periodista Miguel Ángel Casillas, quien fue despedido de su trabajo, pues como alteño, tomó partido por sus paisanos. También al Padre Gabriel Espinoza lo cambiaron de parroquia, pues se había convertido en un líder de su comunidad en contra de la presa.
Rechazo, enfáticamente, el tal progreso si éste se sustenta en una componenda política, en el despojo, desalojo y represión; en la destrucción de la naturaleza; en la censura a la libertad de expresión; en la desaparición de culturas tan antiguas y en destruirles la vida a nuestros paisanos sencillos y trabajadores, que se sacrifican como braceros y nos envían sus remesas con las que el país se sostiene. Lejos de permitir que inunden su amado Temaca, les debíamos agradecer apoyando a salvar sus pueblos y sus vidas.
La UNESCO tiene su desideratum: es ideal que ninguna presa inunde pueblos ni se desplacen poblaciones: siempre se deben buscar las mejores alternativas y México ha suscrito estos protocolos.
Con el arrasamiento de Temacapulín desaparecería el legado del místico Padre R. Plascencia. También el Señor de la Peñita que lo inspiró y los jóvenes temacas que dicen sus poemas de memoria a los visitantes. ¿Qué pensarán las decenas de literatos que en Universidades del país y otras como Stanford y Berkeley escriben tesis sobre este poeta, a la par de Sor Juana, de que hay un acuerdo en destruir esta herencia invaluable?
En Temacapulín, le achacan a la presión de la presa y a la tristeza la muerte de tres venerables viejos. Otro señor perdió el habla por la depresión. Las mujeres mayores se han enfermado "de los nervios" -una, dicen, ha perdido la razón- y resisten a base de calmantes. Han sido presas del hostigamiento y engaños de González Márquez, de Luege, de César Coll y sus funcionarios. Su lucha en resistir y defender su pueblo, y a la vez defendernos a todos de la impune destrucción de la naturaleza por la ilusión del "progreso", es admirable y vigorosa y no hay razón para ocultarlo a los lectores. ¿El Zapotillo es trascendental si así lo dicen? ¿Sin ofrecer argumento que lo sostenga y ya?
Todo lo que aquí apunto lo he constatado. Voy cada que puedo a Temaca, en donde doña Isaura Gómez, matriarca y exbracera, me hospeda en su preciosa casa con noria y su parcela bien cultivada, todo lo cual le pretenden catafixiar por una de interés social en un cerro pelón, al lado del tiradero de basura que se quema. Si los valiums no la calman, tiene que venir a darle paz su “hijo ausente”, próspero empresario en Monterrey. La alternativa para el Zapotillo es simple y técnica: si se disminuye la altura de la cortina y se construye un dique, Temaca, Acasico y Palmarejo se salvarían.
Sobre el puente atirantado ¿Es acaso “modernización” talar 800 árboles, destruyendo una biomasa deficitaria e imprescindible en la segunda ciudad más contaminada del país? ¿Es “progreso” acabar con una extensa área verde, deportiva, recreativa y de infiltración acuífera, para construir un puente relumbrante, cuando ya nos ahogamos por la falta de árboles, la raquítica sombra, las extravagancias del clima y el exceso de automóviles y todo para que éstos se embotellen en el siguiente semáforo? ¿Cómo “mejoraría la vida de la comunidad” si se construye este capricho carísimo?
El que los turistas desde el Macrobús vayan a poder tomar fotos limpias de nuestros monumentos y que gracias a todo el equipamiento de este proyecto se “sustituirá la imagen de un provinciano pueblo de tranvías, trolebuses, calandrias y bicicleteros”, la verdad ¡qué lamentable! No celebro la pérdida de lo poco que queda de esa imagen que nos da identidad y es eso, precisamente, lo que la gente defiende al oponerse al Macrobús.
No existe ningún “lamentable vicio de bloquear las buenas iniciativas y obstaculizar todo proyecto de modernización…”, ni las múltiples razones son “pretextos menores”. Es la conciencia ciudadana que no acepta más imposiciones y tanta corrupción, y es el deseo de una democracia real y participativa. Y no es que los usuarios le llamen cariñosamente "Blu" al Macrobús, sino que así lo bautizaron los panistas en vil alusión a su partido por el que ya no votaron.
Hay una nueva visión del agua que crece y permea a nivel global. Gracias a esta noción los gobiernos, junto con las comunidades urbanas y rurales, están tomando las medidas preventivas en torno al control de las inundaciones y del suministro para las poblaciones en el contexto del cambio climático, sobremanera en los grandes centros urbanos. El atraso y la negativa para aplicar las nuevas tecnologías y elaborar una nueva cultura del agua en México son gravísimas, y las acciones que se están tomando, o se dejan de tomar, resultarán catastróficas.
Hace 20 años que la Conagua está en manos de empresarios y políticos yunquistas como Luege y Coll, usando el agua como botín. Ellos nos han llevado a esta circunstancia preocupante ¿Se puede resolver un problema con el mismo nivel de conciencia que lo generó? Einstein aseguró que no.
¿Y cómo está eso de que dejemos trabajar al grupo Guadalajara 2020, que quiere más Macrobús, porque “ellos sí saben”? Fue el ingeniero Enrique Dau Flores y su grupo a quienes les falló el sifón del colector que contribuyó a provocar las explosiones del 22 de abril en 1992. Y en tantos años de ser líderes del desarrollo urbano en Guadalajara, nunca tuvieron voluntad para separar los drenajes, que ahora son nuestra peor pesadilla con las tremendas inundaciones que impiden un verdadero saneamiento. El proyecto de la presa de Arcediano es producto de su ambición.
Existe un movimiento global en contra de las grandes represas y la reunión anual será en Temacapulín en agosto. Recibiremos a los afectados de varios estados del país y de otras partes del mundo. Podrán escucharse las experiencias de primera mano, del sufrimiento humano que causa una presa, de los fraudes en las reubicaciones e indemnizaciones; de la insalubridad y destrucción que asuelan y enferman a comunidades enteras; de la corrupción de las autoridades del agua; del saqueo y despojo de las transnacionales, de los oligarcas y de los caciques; del mito del “progreso”, “modernización”, “desarrollo” y más.
Esto es un choque de visiones. O seguimos el mismo modelo desarrollista a sabiendas que ya no resolverá nada de raíz o promovemos un modelo vanguardista de desarrollo sustentable, ambientalmente adecuado, económicamente viable y socialmente justo, dejando atrás tanto dogma obsoleto.
Juan Villoro dice que “averiguar es peor que saber a medias”, pero vale la pena.

12 de julio de 2009

Actualizaciones sobre el cambio climático

Aumento del calentamiento: Desde 1850, en once de los últimos doce años se han registrado las temperaturas más altas en la superficie del planeta. El índice de calentamiento registrado en los últimos 50 años prácticamente duplicó el de los últimos 100 años. La temperatura media mundial aumentó en cerca de 0.74°C durante el siglo XX y ese calentamiento ha afectado más a las áreas terrestres que a las oceánicas

La atmósfera contiene más dióxido de carbono: El dióxido de carbono es el gas de efecto invernadero que ha causado el cambio climático y las concentraciones de este aumentaron de un valor de 278 partes-por millón (ppm) antes del período industrial a 379 en 2005.

Más agua, pero no en todas partes: Se ha observado un aumento de las precipitaciones en las partes orientales de América del Norte y del Sur, Europa septentrional y Asia central en los últimos decenios. Pero el Sahel, el Mediterráneo, África meridional y partes de Asia meridional han experimentado una sequía. Desde los años setenta se han observado en muchas regiones sequías más intensas y prolongadas.

El nivel del mar aumenta: En el informe se indica con toda seguridad un índice de aumento del nivel del mar observado entre los siglos XIX y XX, y se calcula que el aumento total en el siglo XX haya sido de 0.17 metros. Las observaciones geológicas indican que el aumento del nivel del mar en los últimos 2000 años fue mucho menor. La temperatura media del océano mundial aumentó a profundidades de al menos 3,000 m.

Menos nieve: La cubierta de nieve disminuye en la mayoría de las regiones, en particular en la primavera. La extensión máxima de la tierra congelada en invierno/primavera ha disminuido en un 7% en el hemisferio Norte desde 1900, y en promedio los ríos se congelan unos 5.8 días más tarde que hace un siglo y el hielo se rompe 6.5 días antes.

Los glaciares se derriten: Los glaciares de montaña y la cubierta de nieve han disminuido en ambos hemisferios, lo que ha contribuido a un aumento del nivel del mar de 0.77 mm por año entre 1993 y 2003. La contracción de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida contribuyó a un aumento del nivel del mar de 0.41 mm anuales entre 1993 y 2003.

El Ártico se está calentando: Las temperaturas medias del Ártico prácticamente se duplicaron en los últimos 100 años. Los datos recogidos por satélite desde 1978 indican que la extensión media del Océano Ártico se ha reducido en 2.7% por decenio.

31 de mayo de 2009

Urge conservar la diversidad vegetal ante el cambio climático

Ana Claudia Nepote
Centro de Investigaciones en Ecosistemas

Las plantas son la base de la producción mundial de alimentos. Más de siete mil especies de plantas se utilizan en la agricultura y en la alimentación de la humanidad. Además, se calcula que el 80 por ciento de la población mundial depende de la medicina tradicional, que emana de las plantas, por lo que la pérdida de especies vegetales causada por el cambio climático preocupa a muchos científicos.
La Asociación Internacional de Jardines Botánicos para la Conservación (BGCI por sus siglas en inglés), publicó recientemente el reporte titulado “Plantas y Cambio Climático: ¿cuál futuro?”, un documento de 98 páginas que muestra los vínculos entre la diversidad de plantas y el cambio climático y hace un llamado de atención al conocimiento y conservación de la diversidad vegetal mundial.
Los científicos que conforman el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) estiman que durante los próximos cien años, la temperatura del planeta aumentará entre 1.8 y 4 grados centígrados. Las consecuencias de este aumento en la temperatura en un tiempo relativamente corto, serán el deshielo de los casquetes polares y los glaciares, periodos impredecibles de lluvias e inundaciones, alteración en los ritmos de cultivos, sequías prolongadas y procesos de desertificación de tierras. Esto, además de tener consecuencias para los ecosistemas, representa grandes cambios en las actividades económicas y el bienestar de la humanidad.
El reporte publicado en Internet por la BGCI, reconoce que las plantas son la base en el ciclo del carbono, principal gas de efecto invernadero, y cumplen una función reguladora del clima, además de sostener toda la vida del planeta. Los bosques del Congo, del Amazonas y del sureste de Asia albergan la mayor diversidad de plantas del planeta, de la cual dependen millones de personas. Las plantas remueven dióxido de carbono de la atmósfera durante la fotosíntesis y lo transforman para hacerlo disponible para el crecimiento y desarrollo de los animales y de los humanos. De acuerdo con el reporte, la destrucción de los bosques tropicales se estima en 13 millones de hectáreas por año, mientras que un 10 por ciento de las especies de árboles a nivel mundial se encuentran bajo amenaza de extinción.
Según el reporte, entre 1995 y 2006 se registraron los años más cálidos en la historia del planeta, desde los inicios de estos registros en 1850. El cambio climático podría provocar la extinción de hasta la mitad de las especies de plantas a fin de este siglo. Los efectos de dichas extinciones podrían ser catastróficos para la humanidad.
Los impactos negativos del cambio climático en las actividades agrícolas serán más severos en África tropical y en el sur de Asia, donde 75 millones de personas o más podrían estar en riesgo de sufrir hambre. Por otro lado, el cambio climático traerá modificaciones en la distribución geográfica de algunas enfermedades tropicales como la malaria, que ya se detectó en altitudes mayores en los andes colombianos. En 2000 se registraron 150 mil muertes por temperaturas elevadas en lugares comúnmente templados.
Las plantas que viven en islas son de particular importancia pues “no tienen a donde ir”, según el reporte. Con el aumento en el nivel del mar causado por el deshielo de los casquetes polares, algunas islas desaparecerán bajo el mar y otras se inundarán considerablemente. Entre estas plantas hay 300 árboles endémicos de Jamaica y 70 especies de árboles que se encuentran en los bosques de niebla de Cuba.
Otro grupo de plantas en riesgo por el cambio climático son las cactáceas. México es el centro de la diversidad de este grupo de plantas. Una de las regiones con mayor importancia para la conservación de cactus es la Reserva de la Biósfera de Tehuacán - Cuicatlán. Esta reserva representa el extremo sur de la región semiárida de Norteamérica y su diversidad vegetal la componen tres mil especies de plantas vasculares en un área de diez mil kilómetros cuadrados.
Por otro lado, las palmas son buenos bioindicadores para el cambio climático. Se calcula que existen unas 2,200 especies de palmas en las regiones tropicales y subtropicales del mundo. Más de 264 especies se encuentran bajo amenaza de extinción en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, por lo que estos dos grupos de plantas merecen especial atención frente al cambio climático.
El reporte destaca una urgente necesidad de estudiar, entender y conservar las plantas del planeta y estar preparados para los próximos años. Los autores del reporte recomiendan una serie de acciones prioritarias enfocadas a las plantas: promover la conservación de los bosques tropicales, promover actividades de agroforestería y reforestación efectiva, contar con una base de datos acertada sobre la distribución de plantas en el mundo, sus amenazas actuales y futuras, el desarrollo de un servicio de información disponible en Internet sobre plantas y cambio climático y campañas de concientización pública sobre la importancia de la diversidad de plantas a nivel regional y mundial.

Cambio climático, el mayor desafío humanitario

El cambio climático se convierte en el mayor desafío humanitario de nuestro tiempo, porque el hambre, las enfermedades y los desastres naturales que provoca acaban ya con la vida de 300 mil personas al año.
El Foro Humanitario Global presentó el 29 de mayo en Ginebra un informe que advierte de las graves consecuencias que está teniendo el cambio climático en la humanidad. Dice que el hambre, las enfermedades y los desastres naturales vinculados a su impacto en la Tierra causan al menos 300 mil muertes al año, cifra que podría llegar a 500 mil en 2030.
El estudio estima que el calentamiento global ya afecta de forma grave al bienestar de aproximadamente 325 mil personas, y se espera que este número se duplique en 20 años, hasta alcanzar a un 10 por ciento de la población mundial.
Respecto a las pérdidas económicas vinculadas a este fenómeno, superan los 125 mil millones de dólares cada año, y es probable que esta cifra aumente hasta 300 mil millones para 2030.

Los pobres, los más afectados

"El cambio climático se está convirtiendo en el mayor desafío humanitario de nuestro tiempo, y ya está provocando sufrimiento a cientos de millones de personas en todo el mundo", señaló Kofi Annan, ex secretario general de la ONU y actual presidente del Foro Humanitario Global. "Los primeros en ser golpeados y los más afectados son los más pobres del planeta, y sin embargo, son los que menos han hecho para provocar el problema", apuntó.
Y es que los países en vías de desarrollo cargan con más del 90 por ciento del impacto económico y humano de la subida de las temperaturas, mientras que contribuyen con menos del uno por ciento de las emisiones contaminantes que están calentando el planeta, indica el informe. En África se encuentran 15 de los 20 países más vulnerables.
Para evitar que el actual escenario empeore, el informe insta a multiplicar por 100 la inversión en mecanismos de adaptación al cambio climático en las naciones pobres. Actualmente sólo se destinan 400 millones de dólares anuales a mitigar el impacto del calentamiento global, cuando la cifra necesaria sería de 32 mil millones.