19 de abril de 2009

Amenazada, la vida de los orangutanes


La tala de árboles es de hecho la amenaza principal al orangután, una especie de gran primate conocida por su gran inteligencia y el hecho de que es el animal más grande que vive casi exclusivamente en los árboles.
Un estudio de 2007 hecho por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) predice que los orangutanes serán eliminados virtualmente en sus zona nativas dentro de dos décadas si continúan las tendencias actuales de desforestación.
Los grandes simios rojizos son nativos de las selvas tropicales de Indonesia y Malasia, que se están talando rápidamente (en muchos casos, ilegalmente) para abrir paso a la agricultura y otros fines de desarrollo.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) clasifica a la subespecie borneana de orangután como en peligro y a la subespecie de Sumatra como en peligro crítico. La organización Orangutan Conservancy estima que solamente quedan 54 mil orangutanes borneanos y seis mil 600 orangutanes de Sumatra en sus selvas nativas.
Dado que es raro que los orangutanes adultos toquen la tierra, no sorprende que la degradación de los bosques, la fragmentación y el despeje de tierras -a veces por incendios intencionales- sean los factores principales en la declinación de la población de la especie. El resultado ha sido la pérdida de un 80 por ciento del hábitat de los orangutanes en solamente las dos décadas pasadas.
Mientras los pequeños agricultores independientes abren más claros en la selva tropical para plantar sus cosechas, un problema incluso más grande es la extensión de las plantaciones de aceite de palma -en algunos casos financiadas por bancos de desarrollo supuestamente progresistas-, las que se extienden por centenares de millares de acres a través de la selva tropical previamente diversa.
El Centro para la Ciencia en el Interés Público
(CSPI) reporta que durante las últimas cuatro décadas, el área de tierra total plantada con palma de aceite en Indonesia ha crecido 30 veces a más de tres millones de hectáreas, mientras que en Malasia, la agricultura de la palma de aceite ha aumentado un 1200 por ciento a 3.5 millones de hectáreas. Los orangutanes también se matan para el comercio ilegal de la fauna. Los cazadores furtivos matan a las madres y después venden a los bebés como animales domésticos. Según el World Wildlife Fund (WWF), puede haber más orangutanes (mascotas) por milla cuadrada en Taipei, Taiwán, que en las selvas mismas. Desafortunadamente para los dueños incautos, los orangutanes crecen rápidamente y dejan de ser mimosos y pueden, como cualquier animal salvaje, ponerse ingobernables cuando se encuentran confinados. Los cazadores también están matando los orangutanes como comida para el tráfico de carne de caza furtiva. Según la Orangutan Conservancy, el hecho de que muchas compañías foresteras indonesias no proporcionen alimentos a sus trabajadores exacerba este problema. “Se emplea a menudo centenares de madereros para talar un área particular del bosque, y tienen que encontrar alimento por sí mismos,” dice la Conservancy. “Los madereros, junto con los colonos que establecen comunidades en los bosques, cazan orangutanes, pájaros y pequeños mamíferos que comen los mismos orangutanes.” El grupo fija la culpa en las presiones económicas junto con la avaricia e ignorancia humanas. “Las necesidades de tanta gente con poca tierra son urgentes, permitiendo poco tiempo para el planeamiento o cuidado del ambiente.” Los lectores pueden ayudar donando tiempo o dinero al grupo, o contribuyendo a su programa de adopciones de un orangután mediante el cual se recogen fondos para cuidar a orangutanes específicos huérfanos.

Piden considerar los impactos transfronterizos de los ecosistemas


Los países vecinos comparten ecosistemas, especies migratorias y servicios, por lo que las políticas transfronterizas deberían considerar los impactos simultáneos negativos y sus consecuencias en el bienestar social de sus habitantes. En un trabajo publicado recientemente en la revista Frontiers in Ecology and the Environment, un grupo de investigadores de la Universidad de Arizona y de la Universidad Nacional Autónoma de México coinciden en que las acciones y políticas aceptadas en un país pueden afectar los ecosistemas y sus beneficios en el país vecino. “Actualmente existe una visión reducida de los problemas ambientales transfronterizos; hay una falta de entendimiento integral del funcionamiento de los ecosistemas, de sus especies y de los servicios que las poblaciones humanas obtienen de ellos. La protección ambiental podría incrementarse si las políticas transfronterizas se enmarcan en términos de intereses mutuos dados por ecosistemas compartidos y decisiones que van más allá de las fronteras políticas”, opinó Patricia Balvanera, coautora del trabajo y académica del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM. La investigación, encabezada por Laura López-Hoffman, con la colaboración de Robert Varady y Karl Flessa, académicos de la Universidad de Arizona, y de Patricia Balvanera, de la UNAM, presenta tres estudios de caso que demuestran que los servicios ecosistémicos tienen impactos más allá de las fronteras vecinas. El primero es el caso del Canal Todo Americano, construido en 1942 para distribuir agua del río Colorado en los Estados Unidos para las actividades agrícolas del Valle Imperial y la ciudad de San Diego, California. A la fecha, el canal tiene impacto al sur de la frontera pues su agua infiltra a un acuífero del Valle de Mexicali, en Baja California, asegurando el mantenimiento de la actividad agrícola e industrial en Mexicali, así como la conservación de los humedales de la Mesa de Andrade.
Esta infiltración representa aproximadamente un 10 por ciento de la recarga anual del acuífero por lo tanto, cualquier acción que modifique el estado actual de esta distribución de agua en Estados Unidos tendrá un efecto en el lado mexicano. Si las decisiones políticas tomaran en cuenta una perspectiva de los ecosistemas, los servicios y su relación con las acciones y políticas, se podría construir entre ambas naciones, un tratado binacional de aguas subterráneas.
Los otros dos estudios de caso se relacionan con especies migratorias que proveen servicios reguladores y culturales a las comunidades humanas. Las poblaciones de murciélagos polinizadores que comparten México y Estados Unidos brindan beneficios para la producción de Tequila. Sin embargo dos especies del género Leptonycteris están amenazadas y se encuentran listadas en el libro rojo de la Unión Internacional de Conservación y en la NOM 059-Ecol-2001, debido a la destrucción de su hábitat natural en cuevas por actos de vandalismo, construcción de carreteras y desarrollos urbanos. La polinización por murciélagos es indispensable para mantener la variabilidad entre las plantas de agave y su éxito puede prevenir importantes pérdidas económicas asociadas con enfermedades propias de la planta. Actualmente existen varios esfuerzos de colaboración entre organizaciones civiles internacionales y los productores de agave en la frontera norte de México. El tercer estudio explica la importancia de ejercer políticas públicas en relación con la conservación de la mariposa monarca que migra de Canadá al centro-occidente de México. Las mariposas monarcas están seriamente amenazadas por las actividades ilegales de tala inmoderada de bosques de viejo crecimiento y a la intensa agricultura que actualmente se desarrolla en los Estados Unidos y en Canadá.
En los últimos diez años, las actividades de ecoturismo emprendidas por las comunidades ledañas a la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca en México, se han incrementado debido al interés de los visitantes por presenciar este fenómeno natural, por lo que los autores proponen que los esfuerzos de conservación se extiendan a toda la zona de distribución de las especies, desde Canadá hasta México.
Para ello, se deberían incluir acciones enfocadas a los tomadores de decisiones locales en México y a regular las actividades agrícolas en los países del norte.
Con base en estos estudios, los autores proponen que las políticas ambientales se fundamenten en las escalas ecológicas entre países y se delimiten por el tamaño de los ecosistemas o por la escala de los procesos ecológicos y los servicios ambientales. Por lo tanto, las estrategias enfocadas al manejo sustentable de los servicios ecosistémicos transfronterizos son urgentemente requeridas. El concepto de servicios ecosistémicos puede ser utilizado como un principio para organizar y jerarquizar políticas ambientales porque engloba la conservación en términos de intereses mutuos, considera a una diversidad de tomadores de decisiones, se toman en cuenta las interacciones entre los servicios que los ecosistemas proveen y monitorea a los agentes del cambio como el uso de la tierra en un país o en otro. Para más información contactar a: lauralh@email.arizona.edu López-Hoffman L., R. G. Varady, K.W. Flessa y P. Balvanera. 2009. Ecosystem services across borders: a framework for transboundary conservation policy. Frontiers in Ecology and the Environment. Página web: http://www.esajournals.org/toc/fron/0/0?cookieSet=1

5 de abril de 2009

Muerte y enfermedad por la contaminación del aire

Es mucho lo que se habla y escribe acerca de la contaminación del aire en las ciudades y sus efectos sobre la salud humana. Generalmente leemos o escuchamos esos mensajes y quedamos igual que antes: en la ignorancia. Tratando de dar un poco de luz a estos temas, presentamos los principales contaminantes, sus características y perjuicios, esperando que estos datos sirvan a los periodistas para profundizar sus investigaciones, y a la población en general para estar mejor informada.
OZONO
Es un compuesto relativamente raro en el aire. En la estratosfera es benéfico para los seres humanos, ya que ayuda a proteger a la tierra de los rayos ultravioleta, pero cerca del nivel de la superficie terrestre es dañino tanto para los animales como para las plantas.
El ozono es un gas casi invisible, tan tóxico que alguna vez se le usó para esterilizar instrumentos de laboratorio y todavía se lo utiliza en muchas ciudades para desinfectar el agua potable. Igual que el cloro, el ozono destruye la materia orgánica, incluyendo el tejido humano, al oxidarlo.
• En niveles encontrados frecuentemente en la mayoría de las ciudades, el ozono perfora las paredes de las células en los pulmones y las vías respiratorias. Los tejidos enrojecen, se hinchan y, con el correr del tiempo, pierden su elasticidad. Las células macrófagas se precipitan a la defensa del pulmón, pero son intulizadas por el ozono. Aumenta la susceptibilidad a infecciones bacteriales. Se forman cicatrices y lesiones en las vías respiratorias. Con los niveles de ozono que prevalecen gran parte del año en las ciudades grandes con un clima cálido, el ejercicio causa una respiración rápida, poco profunda y dolorosa a las personas jóvenes saludables que no fuman.
• Estudios han vinculado al ozono no solamente con la muerte, sino al desarrollo de asma.
DIÓXIDO DE AZUFRE
Gas invisible creado cuando se quema el azufre que contiene el combustible de carbón de piedra, petróleo o diesel. El dióxido de azufre (SO2) experimenta también una reacción química en la atmósfera para formar otras dos formas de contaminantes: sulfatos y ácido sulfúrico, ambos sumamente peligrosos.
• Los asmáticos, sobre todo los niños, son especialmente vulnerables al dióxido de azufre. El asma es la causa principal de enfermedades crónicas entre los niños, y un niño o un adulto asmático que se encuentre expuesto al dióxido de azufre puede, en cuestión de minutos, quedarse sin aliento. En México el asma ha aumentado considerablemente. Según un estudio, las hospitalizaciones por asma se elevaron de 10 por cada 100 mil habitantes en 1960 hasta 140 por cada 100 mil en 1994. Las incidencias más altas para hospitalización y visitas al médico fueron de personas menores de cuatro años y mayores de 60 años de edad.1
• El dióxido de azufre activa una hinchazón repentina en el tejido de las vías respiratorias que ahoga la respiración. Parte del SO2 se extirpa del aire por medio de los conductos nasales, pero un asmático que hace ejercicio-alguien que suba tres o cuatro pisos por las escaleras- o uno que padece de un resfrío y tiende a respirar por la boca, pasando por alto la línea de defensa y aumentando la susceptibilidad de ataques activados por la contaminación. Los ataques en los asmáticos mayores edad llamados “intrínsecos” o severos se pueden activar aún cuando estén descansando.
MATERIAL PARTICULADO
El material particulado varía en tamaño y en composición dependiendo de su origen. Las partículas más grandes son, usualmente, el polvo que el viento sopla. Las partículas más finas, referidas frecuentemente como PM10 o como PM2.5 porque son más pequeñas que 10 ó 2.5 micrones (la millonésima parte de un metro), respectivamente, derivan principalmente de la combustión del carbón de piedra, petróleo, gasolina y combustibles de diesel.
• La evidencia de que el material particulado causa la muerte es “absolutamente completa” según las palabras del Dr. David Bates, miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos y ex Rector de la Escuela Médica de la Universidad de Columbia Británica. En los Estados Unidos, estudios llevados a cabo en California, Missouri, Tennessee, Ohio, Pensilvania, Utah y Alabama han demostrado que la incidencia más alta de las partículas en el aire dan como resultado más muertes. Los estudios llevados a cabo en Ciudad de México han encontrado la misma relación.
• Las partículas están también relacionadas con una amplia gama de enfermedades. Así como los niveles de las partículas aumentan, también aumenta la incidencia de narices destilantes o de obstrucción nasal, sinusitis, irritación en la garganta, tos floja, resfríos cefálicos, fiebre del heno, ardor en los ojos u ojos rojizos, respiración sibilante, tos seca, flema, respiración jadeante, y malestar o dolor del pecho, así como aumentan los ingresos al hospital por causa del asma y de la bronquitis. Lo mismo con tos crónica, asma y enfisema.
• Las partículas más grandes quedan atrapadas y después las expulsan las defensas naturales de los pulmones. Sin embargo, el humo, el tizne y otras partículas relacionadas con la combustión son tan pequeñas, que penetran y se ubican muy adentro del pulmón.
ÓXIDOS DE NITRÓGENO
Visible frecuentemente como una neblina castaña a mil o dos mil metros sobre alguna ciudad, los óxidos de nitrógeno se encuentran también en niveles muy altos en los interiores, generados por los calentadores y las estufas. Una amenaza seria para la salud por sí sola, estos compuestos ayudan también a formar el ozono, el ácido nítrico y partículas finas de nitratos, causas de la lluvia ácida y de la fertilización artificial de bahías y estuarios.
• Al igual que el ozono, los óxidos de nitrógeno son oxidantes que destruyen materia orgánica como el tejido humano. Los animales expuestos a NOx tienen una capacidad menor para prevenir las infecciones bacteriales y mueren más frecuentemente. Su susceptibilidad a las infecciones virales aumenta y estar expuestos a niveles altos de NO2 durante semanas causa cambios similares al enfisema en los pulmones de los animales.
• Muchos niños de doce años de edad o menores expuestos a niveles altos de NOx sufren más enfermedades de la garganta y del pulmón. Aquellos expuestos a niveles altos de NOx al aire libre sufren de más resfríos que se ubican dentro de los bronquios, tienen una respiración sibilante y tos crónicas, así como bronquitis, tos bronquial con flema y episodios de enfermedades respiratorias. Cuando están expuestos en los interiores, los niños pueden sufrir de respiración jadeante, respiración sibilante crónica y tos, flema y bronquitis.
• Estudios señalan un vínculo entre el NOx y la muerte prematura. Cuando aumentan los niveles del NO2, aumentan las muertes por razones cardiovasculares y los casos de neumonía en las personas mayores.
MONÓXIDO DE CARBONO
Gas invisible, sin olor ni sabor, el monóxido de carbono hace que se desplace el oxígeno en la sangre, sofocando parcialmente al corazón, al cerebro y a otros órganos vitales.
• El camino que sigue el monóxido de carbono dentro del cuerpo es a través del pulmón. En la corriente sanguínea, se combina con la hemoglobina, proteína de la sangre que hace circular el oxígeno, con una fuerza 220 veces mayor. Cuando se ven privados del oxígeno, los órganos vitales dejan de funcionar como deben. El corazón trabaja intensamente y quienes sufren de enfermedades al corazón pueden experimentar dolores de pecho. Disminuye la capacidad para hacer ejercicio.
• A mayores concentraciones de CO aumentan también los ingresos de personas al hospital por causa de malestares al corazón, que incluyen la insuficiencia cardiaca congestiva.
• Los nonatos parecen ser particularmente vulnerables al monóxido de carbono. La falta de oxígeno en los fetos es alrededor de un 50 por ciento más alto que en sus madres. En animales que están expuestos al CO elevado, los abortos, nacimientos sin vida y otros embarazos incompletos reducen los buenos embarazos en un tercio por lo menos.
MERCURIO
Es un metal con un tono gris plateado y uno de los muchos encontrados en el carbón de piedra (otros son arsénico y cromo). El mercurio cae sobre la superficie terrestre cerca de las plantas de energía. Se lava dentro de las corrientes de los ríos, llegando eventualmente a los océanos y bahías donde se acumula dentro de los predadores -salmón, atún, hipogloso y tiburón, por ejemplo- haciéndolos peligrosos para comer, particularmente en niños y nonatos.
Algunos de estos animales se introducen de alguna manera en las cocinas del
mundo, donde su consumo representa una amenaza especial para las mujeres, para los niños y para los nonatos.
En el año 2000, la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, informó que los niños nacidos de madres que comían grandes cantidades de pescado y de productos del mar durante el embarazo “tienen que luchar para continuar en la escuela” y “podrían requerir clases compensatorias o de educación especial”.
Cuarenta y cuatro estados en los Estados Unidos han expedido advertencias contra el consumo del pescado contaminado con mercurio. Según los Centros para Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, una en cada 12 mujeres en edad de concebir tiene “niveles preocupantes” de mercurio en su cuerpo, planteando un riesgo a más de 300 mil neonatos cada año para sufrir daños desde una inteligencia inferior hasta el retardo mental.
1 Salas Ramírez M, Segura Méndez NH, Martínez-Cairo Cueto S. “Tendencias de mortalidad por causa del asma en México”, Bol. Oficina Sanit. Panam. 1994 Abril; 116(4):298-306.

Apetito salvaje

La globalización está alimentando la demanda internacional por productos de plantas y animales, señala, Steven Broad, Director Ejecutivo de TRAFFIC, la red de monitoreo del
comercio de la vida silvestre.

No es una sorpresa que la globalización y el rápido desarrollo económico de muchos países esté causando un impacto inmenso sobre los patrones de comercio, especialmente en China.
Hogar de la quinta parte de la población
del mundo, cada vez más gente gana mayor riqueza e interés para adquirir productos de la vida silvestre de todo el mundo.
Los efectos de una demanda guiada por los consumidores de China ya se sienten en las economías más pobres del mundo, como África, un continente rico en recursos naturales, pero postergado en desarrollo económico.
En 2006, las inversiones
chinas en África fueron estimadas en US$50 mil millones, y se pronostica que alcanzarán los US$110 mil millones en 2010.
Esta inversión asiática en los recursos de África tiene el potencial de llevar muchos beneficios a través de la generación de más riqueza. Pero también existe la posibilidad de que lleve a una mayor explotación de los recursos naturales del continente.
Sin el control y gobernanza apropiados, existe el peligro de que los inversionistas extranjeros tomen mucho y den muy poco a cambio.
Ya existe evidencia en el sector de comercio de vida silvestre a través del Sistema de Información del Comercio de Elefantes (Elephant Trade Information System -ETIS-), una base de datos de los decomisos de marfil en todo el mundo. En 2007, el mensaje a partir del análisis de los datos de ETIS fue claro: organizaciones criminales manejadas por asiáticos y basadas en África están implicadas cada vez más en un creciente comercio ilegal de marfil de elefantes.
También hay evidencia de operaciones ilegales de marfil a escala comercial que involucran a
ciudadanos chinos en 22 Estados del área de distribución del elefante africano.
Las conexiones asiáticas también están claramente presentes en las actividades de los carteles criminales en otras esferas del comercio de los recursos naturales. En mayo de 2007, TRAFFIC lanzó un informe sobre la tala ilegal que reveló que las estadísticas de importación de China incluían 10 veces más madera desde Tanzania que la documentada en los registros de exportación de este país.
TRAFFIC también informó sobre un incremento en la cosecha de madera no controlada en el sur de Tanzania, en gran medida como resultado de la demanda de Asia. Algunos días después, las autoridades enMozambique confiscaron 531 contenedores de troncos ilegales a la espera de ser exportados -unos 11 mil metros cúbicos de madera-. Los troncos habían sido vendidos por operadores madereros a compañías chinas y esperaban ser exportados.
El Presidente Koroma, de Sierra Leona, estableció una veda temporal sobre las exportaciones de madera para detener el daño a los bosques tropicales y al clima de su nación. Él señaló que la destrucción indiscriminada causada por los madereros chinos en el norte del país estaba
causando estragos y era urgente reestructurar la industria maderera.
El gobierno chino ha reconocido el problema y ha comenzado a tomar acciones para alentar el comercio responsable de sus ciudadanos: está enviando delegaciones a sus misiones en
África para crear mayor conciencia sobre la seriedad del comercio ilegal de marfil. En octubre de 2007, China participó por primera vez en una reunión de la Alianza forestal de la cuenca del Congo. Los delegados gubernamentales de 10 países de África Central se reunieron con representantes de algunos países europeos y de los Estados Unidos para discutir sobre el manejo sostenible de los bosques. Ahora que China está a la par de la Unión Europea como líder en la importación de madera de África Central, su participación fue, de hecho, oportuna.
Pero se necesita mucho más. Debe generarse una mayor conciencia entre los encargados de formular las políticas gubernamentales, la industria y los consumidores en China, del impacto mundial del país sobre los recursos de vida silvestre.
En
años recientes, la Autoridad Administrativa CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) de China se ha vuelto muy activa en las discusiones sobre el comercio transfronterizo de vida silvestre con sus vecinos asiáticos, y se podrían extender iniciativas similares hacia socios comerciales claves y distantes. Los gobiernos africanos también necesitan aprovechar los beneficios para el desarrollo y la conservación de las nuevas relaciones en el comercio de vida silvestre, a través de políticas comerciales sostenibles, una mejor gobernanza y el fortalecimiento de las acciones para aplicar la ley y la cooperación.
Sin embargo, no hay que simplificar
demasiado los temas y recordar la verdadera naturaleza de la economía rural. En tanto que existe un incuestionable crecimiento acelerado de la demanda interna de productos de vida silvestre en Asia, los consumidores finales de dichos productos
pueden estar en otra parte. Hábiles carpinteros asiáticos transforman la madera africana en muebles bellamente trabajados, los cuales son reexportados hacia donde encuentren los precios más altos: con frecuencia en Europa y Norteamérica. Todo regresa a la economía global, donde usualmente se trata de quién puede pagar qué, y quién puede suministrar los bienes en demanda al mejor precio.
Más que nunca, las acciones para enfrentar los desafíos de conservación que surgen del comercio internacional de vida silvestre necesitan ser desarrolladas con una perspectiva global y con una mirada atenta sobre las oportunidades y amenazas impuestas por una economía mundial cambiante.
Basado en un artículo en el boletín de TRAFFIC 21(3). TRAFFIC es un programa conjunto de la UICN y de WWF. www.traffic.org

Los bosques, víctimas del cambio climático

El cambio climático es una de las consecuencias más visibles del calentamiento global y producirá cambios de temperatura que afectarán la vida de todos, en mayor o menor proporción.
Amenaza
Los bosques serán los ecosistemas más afectados por el cambio climático ya que se verán expuestos a cambios en la temperatura tan rápidos a los que difícilmente se adaptarán, lo que ocasionará un desplazamiento de las especies hacia zonas más altas y, en el peor de los casos, la desaparición de algunas especies.
Los bosques pueden verse afectados por cambios en la temperatura, en el ciclo hidrológico y en la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos. Un caso concreto es el aumento en el número de incendios en periodos de sequías.
El aumento en las temperaturas puede favorecer las regiones con selvas, pero afectar a las regiones de bosques templados, matorrales y pastizales naturales.
Un incremento en la temperatura causaría, de igual manera, un desequilibrio en la población de plagas y enfermedades, lo que a su vez provocaría mortandad de grandes superficie de bosques y selvas, aunado a la intrusión de plagas y enfermedades exóticas.
Vulnerabilidad
Las altas tasas de deforestación en el país debidas a la expansión de la frontera agrícola ponen en riesgo a los bosques nacionales. A esto se debe agregar la incidencia de condiciones climáticas que favorecen los incendios debido a las prácticas de roza, tumba y quema.
La vulnerabilidad actual es el cambio de uso de suelo que provoca la pérdida de regiones forestales por el avance de la agricultura y el pastoreo.
Adaptación
Se recomienda la incorporación de planes de aprovechamiento sustentable, el pago por servicios ambientales de captura de agua y carbono y el mejoramiento en las prácticas de reforestación.
• Disminuir las actuales tasas de deforestación.
• Incentivar programas de reforestación con especies aptas y nativas.
• Recuperar o restaurar áreas con vocación forestal.
• Aprovechamiento forestal sustentable.
• Uso de información de pronósticos climáticos para programar campañas de reforestación y aprovechamiento de bosques.
• Promover programas de pagos por servicios ambientales.
Mitigación
La implementación de prácticas regulatorias de cambio de uso suelo modificarían las tasas de emisión de gases de efecto invernadero, que se reflejan en cambios en el clima local aumentando la temperatura y modificando los patrones de precipitación.
A escala nacional se requieren programas de aprovechamiento forestal sustentable que incorporen información de pronósticos climáticos, sobre todo en los permisos de aprovechamientos, especies y mercados.
Por la parte de la conservación se requiere la revisión de las áreas mínimas para el pago de servicios ambientales, como son la captura de agua y carbono.
• Conservación y manejo de los bosques naturales;
• Alternativas para disminuir la deforestación;
• Reforestación de las tierras degradadas y deforestadas, y,
• Fomento de los sistemas agroforestales.
Costos
La condición de sequía en 1997-1998 originó pérdidas de 2 mil 300 millones de pesos a nivel nacional afectando más de 849 mil hectáreas en el país, siendo Chiapas y Oaxaca los estados más afectados.
Algunos estudios sugieren que a largo plazo es más barato incentivar la conservación y manejo sustentable de los bosques y en medidas de prevención de incendios, que pagar la remediación de daños por incendios forestales y la pérdida de los bosques como reserva de la diversidad de especies forestales.

El cambio climático pone en peligro la salud y la supervivencia humana: OMS

La Organización Mundial de la Salud emitió una serie de mensajes de alerta para proteger la salud frente al cambio climático, en el que destaca que éste debe ser un problema que nos ocupe y nos preocupe a todos.
Dondequiera que viva, el cambio climático pone en peligro su salud. Si vive en una gran metrópoli, en un pueblo costero, una aldea o una isla pequeña, el cambio climático pone en peligro su salud y bienestar, ya que el calentamiento global inducido por el cambio climático produce graves trastornos en el agua, el aire y los alimentos.
El cambio climático ya está teniendo efectos negativos en la salud. Las lesiones y enfermedades relacionadas con el clima producen cada año más de 150 mil muertes y la pérdida de 5.5 millones de años de vida sana. Los desastres relacionados con el clima producen más de 60 mil muertes anuales, sobre todo en los países en desarrollo, pero también en Europa, donde las elevadas temperaturas del verano de 2003, relacionadas con el cambio climático, causaron más de 70 mil muertes.
La situación empeorará, antes que detenerse. De proseguir la tendencia actual al calentamiento global, el aumento de la temperatura, la elevación del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos (olas de calor, tormentas, inundaciones, sequías, ciclones, etc.) pueden producir graves carencias de alimentos, agua y combustible, destrucción

de viviendas y medios de subsistencia, migraciones masivas, muertes y sufrimientos. También
se agravarán los efectos de las enfermedades sensibles al clima, como el paludismo, la desnutrición o la diarrea, que ya son causa de muchos millones de muertes cada año.
Los riesgos no se distribuyen equitativamente. La mayor parte de los gases de efecto invernadero causantes del cambio climático son emitidos por los países industrializados, pero
los riesgos para la salud afectan sobre todo a los países que menos han contribuido a crear el problema, cuyos habitantes -sobre todo los marginados- ya sufren de malnutrición generalizada y disponen de sistemas de salud y educativos débiles. Quienes corren mayores riesgos en todo el mundo son los muy jóvenes o muy ancianos, los enfermos y las personas aisladas socialmente.
Pero esto no tiene por qué continuar así. Si actuamos ahora podemos proteger la salud frente al cambio climático. Hay muchas medidas que podemos tomar para protegernos, a nuestra familia y a los grupos más vulnerables de los problemas de salud relacionados con el cambio climático actual y para evitar futuras catástrofes sanitarias.
La reducción del calentamiento global beneficiará la salud, el medio ambiente y la economía. Si cambiamos nuestros hábitos de transporte, alimentación y consumo de energía podemos reducir nuestras emisiones de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero
que originan el calentamiento global, además de aumentar la actividad física, reducir la obesidad y las lesiones relacionadas con el transporte, mejorar la calidad del aire, reducir el asma y otras enfermedades respiratorias, mejorar la dieta y reducir la diabetes, las enfermedades cardíacas y el cáncer. Por otra parte, el ahorro en asistencia sanitaria a las enfermedades relacionadas con el cambio climático (como los problemas respiratorios causados por la contaminación del aire) suele compensar o superar el costo de las medidas necesarias para hacer frente a las emisiones peligrosas.
¿Qué podemos hacer?
Amplíe sus conocimientos, compártalos y actúe. Amplíe sus conocimientos sobre los efectos del cambio climático en la salud y las medidas prácticas
para proteger la salud en la actualidad y en el futuro (vea http://www.who.int/phe). Comparta la información con su familia, amigos y colegas. Tome medidas para adaptarse a las amenazas actuales
para la salud y prevenir o mitigar cambios futuros.
Proteja a su familia y a usted mismo. Las acciones deben centrarse en las amenazas sanitarias locales relacionadas con el cambio climático, que serán diferentes dependiendo del lugar donde viva. Si vive en una zona donde puede aumentar el riesgo de paludismo, aprenda a reconocer los síntomas de la enfermedad, forme con sus vecinos comités de vigilancia del mosquito, adquiera conocimientos sobre los medicamentos que pueda necesitar, y enseñe a sus hijos a tomar precauciones, como la aplicación de repelentes.
Si vive en una zona donde es probable que empeoren las olas de calor y otros fenómenos
meteorológicos extremos, puede tomar medidas para que su casa tenga ventilación adecuada y todos dispongan de medios de hidratación y refrigeración, especialmente los más vulnerables, como los niños y los ancianos.
Colabore en las acciones necesarias. Todas las instituciones, municipios y países pueden contribuir a proteger la salud si la sitúan en el centro de sus planes, políticas y acciones de lucha contra el cambio climático. Usted puede contribuir
uniéndose.
C
alcule su emisión personal de dióxido de carbono. Usted puede contribuir a evitar daños futuros reduciendo la cantidad de CO2 (uno de los principales gases de efecto invernadero) que generan su transporte, calefacción, refrigeración, iluminación, etc. Hay calculadoras que le permiten estimar cuánto CO2 produce (http://actonco2.direct.gov.uk). Una vez conocida, reduzca su huella de carbono. Si sus actividades emiten mucho CO2, puede encontrar
formas de reducir su consumo energético y de mejorar su salud caminando, andando en bicicleta, utilizando el transporte público y eligiendo productos con menos impacto; si emiten poco CO2, puede aprender las opciones que le permitirán seguir en esa línea.
Defienda políticas más sanas y justas en relación
con el cambio climático. Aunque las acciones individuales pueden contribuir a cambiar las cosas, para lograr la reducción de las emisiones de CO2 necesaria para proteger la salud son imprescindibles cambios más amplios que afecten a todo el sistema. Únase a otros en la lucha por la reducción de la huella de carbono de su lugar de trabajo, su comunidad, su ciudad, su país y del mundo entero.