11 de diciembre de 2010

Ganó la ONU... aún hay que salvar al mundo


Ganó la ONU, pero aún hay que salvar al mundo.

El resultado de la Conferencia Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático superó, sin duda, las expectativas: se restauró la credibilidad, la fe en el proceso multilateral, y en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Los gobiernos reunidos en Cancún eligieron la esperanza sobre el miedo, aunque pusieron al mundo en un difícil camino para alcanzar un acuerdo global que frene el calentamiento global y el cambio climático, pero ahora se ve con más posibilidades de transitar.

La cumbre de Cancún sufrió por la influencia negativa de los Estados Unidos, Rusia y Japón, especialmente por las declaraciones de estos dos últimos países en contra de la continuación del Protocolo de Kyoto.

Los resultados más importantes de la COP 16 son la creación del Fondo Verde, el apoyo a los países en desarrollo para adaptarse a los impactos del cambio climático y el establecimiento de los fundamentos de mecanismos que protejan los bosques y la transferencia de tecnologías amigables con el clima a los países en desarrollo.

Pero hay que trabajar mucho para salvar el mundo. Quedan pendientes el gran tema de la reducción de las emisiones y los compromisos jurídicos para que sean reales. Esto es el tema que debe abordarse en las reuniones posteriores. Es un buen avance que se haya reconocido que la reducción de emisiones debe mantenerse abajo del dos por ciento de aumento. Hay que ver los compromisos que asuma cada país.

Debemos tener presente que este año el mundo experimentó mayores consecuencias del cambio climático: altas temperaturas, catástrofes naturales y el derretimiento del hielo marino en el Ártico.

Rumbo a Sudáfrica

El año próximo las negociaciones en Durban, Sudáfrica, deben tener como meta principal el logro de un acuerdo fuerte, jurídicamente vinculante, y no sólo un alto en el camino.

A partir de ahora, todos los gobiernos tienen mucho trabajo para mantener lo que acaban de aprobar. Deben redoblar sus esfuerzos para reducir las emisiones, y la sociedad civil debe presionar, pero también debe participar en lo individual.

Ciertamente los gobiernos deben definir las políticas, pero los ciudadanos del mundo debemos tomar conciencia de nuestra huella ecológica. Hablamos mucho de que si China, los Estados Unidos e India son los mayores emisores de gases de efecto invernadero, pero si vemos la cantidad de emisiones por persona, nos daremos cuenta que los llamados países en desarrollo no estamos muy lejos de ellos.

Hablamos mucho de que China es uno de los países con más emisiones, pero si analizamos las emisiones por persona, resulta que México, Chile y Argentina estamos en niveles similares, por arriba de las cuatro toneladas métricas.

Así, termina Cancún pero apenas inicia el trabajo. Hoy los países tienen que empezar a impulsar cambios internos y llegar a Durban listos para alcanzar un acuerdo en la COP 17.

6 de junio de 2010

La Biodiversidad mundial y el bienestar humano: en búsqueda de un nuevo panel intergubernamental

Ana Claudia Nepote, del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM campus Morelia, informa desde Ensenada, Baja California, que gobiernos y científicos evaluarán esta semana, en la República de Corea, la creación de un nuevo panel intergubernamental que permitirá contar con información clave para mitigar la pérdida de biodiversidad y asegurar el bienestar humano.
La biodiversidad en el planeta está disminuyendo a tasas sin precedentes a pesar de los múltiples esfuerzos y compromisos internacionales. La ONU alertó que un tercio de la deforestación mundial se registra en Latinoamérica que concentra el 22% de los bosques nativos, lo que equivale a 860 millones de hectáreas. En México, hasta hace 9 años, se tenía un estimado de 19 millones de hectáreas perdidas de bosques tropicales.
La biodiversidad es fundamental para el bienestar humano porque provee bienes como alimentos y medicamentos, y es fundamental para la adecuada provisión de servicios ecosistémicos como los de regulación del clima y de las enfermedades. De acuerdo con la revista especializada Nature en su reciente número publicado el 3 de junio, el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad son fenómenos reales, están ocurriendo en estos momentos y tienen un costo económico significativo que aún muchos ignoran todavía.
A partir de este lunes 7 de junio, Busan, Corea, será sede de una reunión internacional que buscará consolidar una plataforma internacional sobre biodiversidad y servicios del ecosistema. Esta plataforma, similar al Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), buscará acercar el conocimiento científico que vincula la biodiversidad, los servicios ecosistémicos y el bienestar humano con tomadores de decisiones y acciones políticas locales que contribuyan a detener el deterioro ambiental que estamos viviendo en el planeta.
Harold Mooney, director de DIVERSITAS - un programa científico sobre el estudio de la Biodiversidad - reconoce que se necesita una plataforma internacional desde donde se aborden los problemas ambientales y facilite información que ayude a mejorar y armonizar modelos predictivos de cambio global.
A diferencia del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, esta plataforma busca seguir un modelo de comunicación más horizontal, que incluya las diversas opiniones no sólo de la comunidad de científicos, sino que también se tomen en cuenta las opiniones de asociaciones civiles, organizaciones internacionales y tomadores de decisiones.
Para la Doctora Patricia Balvanera Levy, académica del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM campus Morelia, la creación de un “panel intergubernamental sobre biodiversidad y servicios del ecosistema permitiría la generación de informes periódicos sobre el estado de la biodiversidad, las consecuencias de esta para el bienestar humano y el contraste entre distintas alternativas de desarrollo futuro desde escalas nacionales hasta planetarias”.
“La información científica generada por este Panel facilitará una toma de decisiones ambientales informada y ofrecerá herramientas para evaluar de manera integral, las diversas alternativas que pueden existir para satisfacer las necesidades de las sociedades humanas de forma sostenida a largo plazo”, reconoció la doctora Balvanera en entrevista.
México tiene una gran responsabilidad ante este gran reto que se plantea la comunidad científica internacional, pues es considerado uno de los países con mayor biodiversidad a nivel mundial. Además, cuenta con más de 350 especialistas quienes recientemente generaron importantes documentos sobre el estado actual y tendencias futuras sobre la biodiversidad mexicana, bajo el auspicio de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO).
Mayor información:
Sitio oficial de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios del Ecosistema: http://www.ipbes.net/
Página web del programa DIVERSITAS: http://www.diversitas-international.org/
Página web de la CONABIO: http://www.conabio.gob.mx

11 de marzo de 2010

Exigen reducciones inmediatas de emisiones de GEI en los EEUU

Premios Nobel, economistas y científicos entregarán una carta al Senado de los Estados Unidos exhortando a los legisladores a exigir reducciones inmediatas en las emisiones de gases de efecto invernadero, que provocan el calentamiento global. La carta es firmada por más de dos mil destacados economistas del país y científicos, ellos cinco ganadores del Nobel.

"Los principales científicos del país y los economistas se han unido para decir a quienes formulan las políticas que estamos de acuerdo sobre la urgencia de abordar el cambio climático", dijo James McCarthy, profesor de oceanografía en la Universidad de Harvard y uno de los organizadores de la carta. "La buena noticia es que podemos reducir los daños que las emisiones que están causando; la mala, que la ciencia del cambio climático es indiscutible. "

McCarthy es ex presidente de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, presidente de la Unión de Científicos Preocupados (UCS) y uno de los ganadores del Premio Nobel de la Paz otorgado al Panel Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Entre más tiempo esperen los Estados Unidos para abordar el tema del cambio climático, más alto será el costo de reducir las emisiones y la adaptación a sus efectos, de acuerdo a la carta, que entre sus signatarios incluye cinco economistas ganadores del Premio Nobel.

Uno de los economistas es Eric Maskin, profesor del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, Nueva Jersey, quien afirma que "los costos económicos y sociales del calentamiento global podrían ser enormes si no actuamos ahora para limitarlos".

Maskin y McCarthy dieron una conferencia de prensa telefónica conjunta con Alan Robock, profesor de meteorología en la Rutgers University, y el senador demócrata Tom Udall, por Nuevo México.

"Como un científico que ha trabajado más de 30 años sobre esta cuestión, puedo decirle que, de continuar como hasta ahora las emisiones de gases de efecto invernadero, cada año habrá grandes cambios de clima generalizados, con graves consecuencias negativas para la mayoría de las personas", dijo Robock, un colaborador del Premio Nobel de la Paz.

El senador Udall, que forma parte del Comité de Medio Ambiente y de Obras Públicas y en el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado, dijo que el Congreso debe tener como máxima prioridad legislar en materia de energía y del clima, porque "además de proteger la salud pública y el medio ambiente, la legislación buscaría reducir nuestra peligrosa dependencia del petróleo extranjero y permitiría a los trabajadores y a las empresas estadounidenses dirigir el creciente mercado mundial de las tecnologías de energía limpia".

Esta carta se publicó en respuesta a la escalada de ataques contra los científicos del cambio climático y a la desinformación sobre los costos de hacer frente al calentamiento global.

"En la emergencia económica que estamos viviendo, algunas personas piensan que no podemos darnos el lujo de abordar el problema del cambio climático", dijo otra firmante de la carte, Elinor Ostrom, un Profesor de la Universidad de Indiana y Premio Nobel de Economía. “Si no actuamos ahora, vamos a tener mayores problemas económicos en el futuro ".

La carta, firmado por 2,026 economistas y científicos del clima, concluye con la recomendación de que los Estados Unidos deben reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un nivel del 80 por ciento debajo de los niveles de 2000 para el año 2050", y que el primer paso debe ser la reducción de entre 15 a 20 por ciento por debajo de los niveles de 2000 para el año 2020.