12 de diciembre de 2008

Frustración ante los resultados en la cumbre climática

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en Poznan, Polonia, terminó en las primeras horas del sábado 13 con una sensación de frustración y fracaso en los representantes de los países en vías de desarrollo, pero al final con el compromiso de continuar las negociaciones el año próximo, para dar una respuesta internacional ambiciosa y eficaz al cambio climático.
Con la amenaza de la ruptura de las negociaciones en la sesión plenaria, que recordó a muchos la situación vivida en Bali el año pasado, el único avance concreto fue la aprobación de un Fondo para el Medio Ambiente con el nombre oficial de “Programa Estratégico de Poznan de Transferencia de Tecnología", cuyo objetivo es aumentar el nivel de inversión e impulsar las inversiones privadas que requieren los países en desarrollo para acceder a tecnologías que les permitan la adaptación y mitigación de los impactos del cambio climático.

El siguiente nivel implica la elaboración de un borrador del acuerdo en Copenague, dijo el Presidente de la Conferencia, el ministro polaco de Medio Ambiente, Maciej Nowicki.

Los países acordaron que un primer borrador estaría disponible para la reunión de la Conferencia en Bonn, en junio de 2009.

"Además de aceptar el programa de trabajo para el próximo año, se aclararon muchas cuestiones técnicas", dijo Nowicki. "En Poznan la asociación entre los países en desarrollo y los desarrollados para luchar contra el cambio climático desplazó a la retórica y se convierió en una verdadera acción".

Pero antes de la optimista declaración del ministro polaco, sufripo para contener los embates del G77, encabezados por China.
Fue cuando los delegados comenzaron a sentir el fantasma de Bali, pues todo indicabab que China y el Grupo de los 77 querían reventar la reunión, al inconformarse con el resumen elaborado en las partes del financiamiento para la adaptación y el reconocimiento del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas.
El discurso más fuerte y encendido fue el de la delegación de Colombia, que señaló posiciones que fueron seguidas por muchos de sus colegas, al pedir
:
“…que quede constancia en el acta: nos sentimos hondamente frustrados por lo sucedido en este punto. Sentimos que no se escuchara la voz de las víctimas del cambio climático que no causaron nuestros países; el llanto de los niños que están en albergues; que el llanto, la tristeza y el dolor no bastaran para que encontráramos los procedimientos para financiar ese proceso.
No era mucho pedir, era lo justo, porque en nuestros países la única fuente de recursos para aliviar los impactos del cambio climático es la derivadas de los Mecanismos de Desarrollo Limpio, creados por nosotros mismos.
Se habla de solidaridad y no la vimos; se habla de urgencias y no las sentimos; se habla de mecanismos para lograr mayor equidad, y no se implementaron... Lamentamos las malas noticias y la mala señal que se da al mundo que tanto esperaba de Poznan. Esperamos que lo sucedido sirva de reflexión inspiradora rumbo a Copenague.

Que esta mala, dolorosa señal, sirva para rectificar el camino y que la voz de las víctimas sea tomada en cuenta para que la aspiración global de la humanidad entera de encontrar justicia y solidaridad, pueda ser compensada en el camino a Copenague. Espero que haya mayor congruencia entre los discursos y la disponibilidad real de los marcos que se acuerden en estas deliberaciones”.

India se lamentó de que algunos países se rehusen a perder beneficios por el comercio de carbono, cuando millones de pobres en los países en desarrollo están perdiendo sus casas, sus vecindarios y sus vidas por los impactos del cambio climático. La mayoría de ellos vive en extrema porivación, en el mejor de los casos, y los impactos del cambio climático les arrebata sus humildes casas, su pan y sus corazones.

Ante este panorama, los países en vías de desarrollo usan el único instrumento disponible hasta ahora para allegarse recursos que le permitan aliviar el dolor de las pobres masas: los fondos de asistencia.

La Asamblea Plenaria había iniciado a las 22:30 horas y a las dos de la mañana, ante el intenso debate suscitado por el resumen presentado por la Secretaría Ejecutiva, se decretó un receso de cinco minutos que se prolongaría hasta las 2:35 horas, cuando se reanudó para clausurar los trabajos y, en medio de su descontrolado nerviosismo, el presidente de la Conferencia declaró que continuarían las negociaciones hasta la Conferencia en Copenague, que se realizará del 7 al 18 de diciembre de 2009.

El Fondo de Adaptación

Los últimos toques de la Conferencia fueron puestos en el Fondo de Adaptación del Protocolo de Kyoto, después del largo debate con los países del G77, permitiendo que pueda recibir proyectos en el curso de 2009.

Además, se acordó que los países en desarrollo podrían tener acceso directo a los recursos del Fondo, provenientes en parte del producto de los Mecanismos de Desarrollo Limpio, del Protocolo de Kioto, y de aportaciones voluntarias.

Sin embargo, las Partes no llegaron a un consenso sobre la ampliación del financiamiento para la adaptación, al intentar poner un impuesto a los otros dos mecanismos de Kioto: la cooperación amplia y el comercio de emisiones.

Junto con las decisiones encaminadas a simplificar y acelerar los MDL, las Partes pidieron a la Junta Ejecutiva estudiar los procedimientos y metodologías regionales y subregionales de distribución de los proyectos. Las Partes también pidieron evaluar las consecuencias de la captura y almacenamiento de carbono y los proyectos de ampliación de los criterios de elegibilidad para proyectos de forestación y reforestación.

Un acontecimiento clave en la conferencia fue la mesa redonda ministerial sobre la visión compartida para la cooperación a largo plazo.

"Los gobiernos enviaron una fuerte señal política de que, a pesar de las crisis financiera y económica, los fondos pueden movilizarse tanto para la mitigación como para la adaptación en los países en desarrollo, con la ayuda de una arquitectura financiera inteligente y las instituciones para prestar el apoyo financiero", dijo Yvo de Boer, secretario ejecutivo de laConferencia.

Ahora tenemos un sentido más claro de a dónde tenemos que ir en el diseño de un convenio que detalle los compromisos de los países desarrollados,el apoyo financiero necesario y las instituciones que proporcionen ese apoyo.

Los países reunidos en Poznan avanzaron en cuestiones como la adaptación, las finanzas,la tecnología y la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques.

Además, la conferencia examinó en detalle la gestión de desastres, la evaluación de riesgos y los seguros, fundamentales para ayudar a los países a enfrentar los efectos del cambio climático.

Aprueban Paquete Climático de la Unión Europea, en Bruselas

Por Ingrid Melander y Huw Jones

BRUSELAS (Reuters) - Los 27 jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea rubricaron un ambicioso plan contra el calentamiento global e iniciativas anticrisis por 200.000 millones de euros, instando al presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, a que se sume a Europa en un "plan de recuperación transatlántico".

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que la Unión se ha comprometido a recortar las emisiones de gases de invernadero en 2020 en un 20 por ciento respecto a los niveles de 1990. Los líderes han hecho concesiones para amortiguar el impacto en algunas industrias y aliviar las restricciones sobre las centrales de carbón de Polonia.

"Construyamos ahora un plan de recuperación transatlántico y una asociación energética y climática transatlántica", dijo el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, en una rueda de prensa tras la cumbre de dos días en Bruselas.

"Le pedimos (a Obama) que se una a Europa y con nosotros lidere el mundo (en políticas climáticas)", añadió.

Sarkozy, cuyo país preside la UE hasta final de mes, calificó el acuerdo de histórico y dijo que Europa debería trabajar estrechamente con el nuevo presidente estadounidense, quien, dijo, ha puesto el cambio climático en el centro de sus políticas.

"No encontrarán otro continente en este mundo que haya dado normas tan vinculantes como las que acabamos de adoptar", dijo, en referencia a las críticas de que el plan ha ido diluyéndose progresivamente tras meses de regateos climáticos.

Los grupos ecologistas temían que el acuerdo pudiera minarse por las concesiones a Polonia.

"Se trata de una política insignia de la UE sin capitán, una tripulación amotinada y varios agujeros en el casco", dijo Sanjeev Kumar, de WWF.

INDUSTRIA AUTOMOVILÍSTICA

El paquete de estímulo económico, que representa un 1,5 por ciento del Producto Interior Bruto de la UE, fue anunciado en un día que trajo más malas noticias para la economía mundial, tras rechazar el Senado estadounidense el programa de ayuda al sector del automóvil, lo que hizo caer los mercados.

Las conversaciones sobre el pacto de la UE, que recurre a los planes nacionales actuales y proporciona apoyo a sectores como la construcción y el automóvil, había expuesto las diferencias entre Reino Unido y Alemania, pero en el segundo día del Consejo Europeo, hubo pruebas de que ambos habían suavizado sus posiciones.

"Necesitamos el pacto", dijo Sarkozy. "En una situación excepcional, se necesitan medidas excepcionales en una crisis".

Los dirigentes dieron un paso adelante para salvar el Tratado de Lisboa, asegurando a Irlanda que no le afectará en áreas políticas clave. La iniciativa está diseñada para permitir que Dublín celebre un nuevo referéndum antes de noviembre próximo sobre un texto que los votantes rechazaron ya en junio. El texto ha de ser ratificado por los 27 estados miembros.

Tras semanas de presiones de Francia y otros países para que hiciera una contribución mayor a los esfuerzos de estímulo paneuropeos, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que Berlín estudiará posibles nuevos pasos en algún momento del próximo año. Una disputa sobre si los países de la UE deberían recortar el IVA - una decisión a la que Merkel se oponía - fue aplazada.

11 de diciembre de 2008

Es tiempo de actuar, dice la ONU a los gobiernos

Es tiempo de actuar. Todos nos están viendo y la siguiente generación cuenta con nosotros: debemos mostrar que el mundo es nuestra prioridad y aprovechar la oportunidad que nos brinda la crisis financiera para crear una revolución que nos lleve a un crecimiento verde, de bajas emisiones de carbono.
Ese fue el mensaje que el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, el coreano Ban Ki-moon lanzó a los jefes de Estado, de Gobierno y ministros de medio ambiente de 145 países presentes en la Conferencia Marco Sobre Cambio Climático, que se desarrolla en Poznan, Polonia.

Es tiempo de que tomen las decisiones adecuadas para que en diciembre de 2009, en Copenague, firmemos un Nuevo Pacto Verde, que funcione para todas las naciones, pobres y ricas. El mundo nos está viendo y la siguiente generación cuenta con nosotros; no podemos fallarles.

Enfrentamos dos crisis: el cambio climático y la de la economía global, pero esas crisis nos presentan la oportunidad de manejarlas simultáneamente.

Manejar la crisis financiera global requiere de estímulos masivos y gran parte de ese gasto debe provenir de inversiones que luchen contra el cambio climático, cree millones de trabajos verdes y acelere el crecimiento.

Señaló también la urgente necesidad de un acuerdo que provea un marco político, legal y económico que genere una ola sostenida de inversiones. En el corto plazo, nuestra respuesta a la crisis económica debe basarse en objetivos climáticos, y nuestra respuesta a la crisis climática debe fincarse en metas económicas y sociales.

Luego mencionó el principal objetivo de la conferencia: necesitamos liderazgo. Buscamos el liderazgo de la Unión Europea, de los Estados Unidos, de China, de Dinamarca, de Brasil, de la India, de todos ustedes.

Aquí, en Poznan, tenemos tres retos:

• Primero, diseñar un plan de trabajo para las negociaciones del próximo año. Estoy orgulloso de que hayan alcanzado un acuerdo.

• Segundo, necesitan dejar fuera los elementos críticos de la visión de largo plazo. Necesitamos un marco bàsico para iniciar hoy la acción cooperativa, no en 2012. En este marco, los países industrializados deben establecer objetivos a largo plazo ambiciosos, emparejados con los de medio plazo sobre la reducción de emisiones.

• Tercero, debemos comprometernos nuevamente con la urgencia de nuestra causa. Esto requiere liderazgo, su liderazgo.

Estamos en Polonia, la tierra de Copérnico. Lancemos una nueva revolución copernicana: una revolución en el pensamiento, una revolución en la acción. Salvémonos de la catástrofe y construyamos un mundo realmente sostenible.

Permitamos que dentro de veinte años nuestros hijos y nietos vean al pasado, a este día, y digan: "Sí, ahí empezó una revolución".

Por su parte, Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la conferencia, alertó que ya hay signos claros de urgencia: Mauritania está en medio de un desastre triple: un desierto creciente, la invasión del océano e inundaciones que empeoran. Las Maldivas ahorran para el éxodo a causa del incremento del nivel del mar. Son asuntos que ustedes deben manejar hoy.

Esta es su oportunidad: Díganle al mundo cómo lo haremos, cómo crearán estructuras de gobierno en las que nadie sea más que el otro, donde haya igualdad.

El tiempo se acaba. Ustedes pueden hacerlo, porque no comienzan desde cero.
Envíen al mundo una señal clara de que están dispuestos a poner en marcha las estructuras de financiamiento a cambio de lograr el crecimiento de la economía mundial con bajas emisiones; envíen una clara señal de que están listos para gobernar esas estructuras en condiciones de igualdad, y envíen una clara señal de que marchan hacia Copenague en estrecha cooperación.
La acción demuestra las prioridades. El cambio climático es la prioridad del mundo. A un año de Copenhague, deben actuar para demostrar al mundo que es su prioridad.

Transmitido para el Sistema Nacional de Noticiarios, del IMER.

10 de diciembre de 2008

Lo siento, no soy perfecto: Nicolás Stern


Sir Nicolas Stern, el hombre que puso al Reino Unido al frente de la lucha contra el calentamiento global con su Informe acerca de la economía del cambio climático, sonrío ante la ingenua pregunta y finalmente tuvo que aceptar que “no es perfecto” y confesar que sólo hace lo que puede para disminuir su huella de carbono.
“Debo confesar que tengo un auto de hace 17 años, que manejo a baja velocidad, camino y uso focos ahorradores. Son las cosas que puedo hacer. Lo siento, no soy perfecto.”

Momentos antes, el autor del Informe Stern, realizado por encargo del gobierno de Gran Bretaña, había citado los costos del cambio climático ante una selecta audiencia convocada por Enconcern Sustainable Energy Event, en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Cambio Climático.

El Informe Stern fue el primer aporte de importancia al debate mundial sobre el tema realizado por un economista y no por un científico.

Durante su plática, Stern diría que todavía estamos a tiempo de evitar las peores consecuencias del cambio climático, si adoptamos firmes medidas, empezando por el nivel individual. Lo que necesitamos es dejar de emitir dos toneladas anuales de dióxido de carbono por persona en el mundo. Así de fácil.

De otro modo, estaríamos en riesgo de que el cambio climático reduzca el crecimiento económico mundial en una quinta parte. Realizar dichas acciones costaría sólo el dos por ciento del producto interno bruto mundial, el que lógicamente debiera ser aportado por los países más ricos, cuyo crecimiento no se vería mayormente afectado.

Pero si no se hace nada, hasta 200 millones de seres humanos podrían convertirse en "refugiados climáticos" como resultado de sequías e inundaciones, además de producirse una crisis económica mundial de mayores proporciones a la que aún resentimos.

El cambio climático incidirá sobre el suministro de agua limpia, la producción de alimentos, la salud y el medio ambiente, porque a medida que se produce el calentamiento del planeta, cientos de millones de personas podrían padecer hambre, escasez de agua e inundaciones.

De permanecer inactivos, el costo y riesgo total del cambio climático equivaldría a la pérdida del cinco por ciento anual del PIB global, aunque teniendo en cuenta una gama de riesgos y consecuencias más amplios, los daños podrían aumentar a un 20 por ciento.

Las inversiones que se hagan en los próximos 10 a 20 años tendrán un gran impacto sobre el clima durante la segunda mitad del siglo. Nuestras acciones podrían producir una importante perturbación de las actividades económicas y sociales, cuya escala sería comparable a la asociada con las grandes guerras y la depresión económica de 1929.

Se requiere la adopción de medidas prontas y firmes a nivel internacional, pues el cambio climático es un problema global. Nuestra respuesta deberá cimentarse sobre una visión compartida de los objetivos a largo plazo, en un acuerdo sobre los marcos que acelerarán la aplicación de medidas durante la próxima década y en planteamientos de cooperación mutua a niveles nacional, regional e internacional.

El riesgo de las peores consecuencias del cambio climático puede reducirse sustancialmente si se consigue estabilizar el nivel de gases invernadero en la atmósfera entre 450 y 550 partes por millón de dióxido de carbono, que en la actualidad está en 430 partes por millón, con un aumento anual superior a dos partes por millón. Esa estabilización requeriría que, para el 2050, las emisiones fueran 25 por ciento inferiores a los niveles de 1990. Sin embargo, la estabilización de la situación a cualquier nivel requiere que las emisiones anuales se reduzcan en más del 80 por ciento.

Ante un auditorio que rebasó las capacidades del salón, Stern fue claro al decir que el mundo no tiene que elegir entre evitar el cambio climático y promover el crecimiento y el desarrollo.

A largo plazo, enfrentar el cambio climático es la estrategia adecuada a favor del crecimiento, la cual puede llevarse a la práctica sin limitar las aspiraciones de desarrollo de los países ricos o pobres.

Es posible reducir las emisiones mediante una mejora de la eficiencia energética, la introducción de cambios en la demanda y la adopción de tecnologías limpias en los sectores de la energía, calefacción y transporte.

Pero aunque contamos ya con opciones diversas para reducir las emisiones, se requerirán medidas de política firmes y deliberadas que motiven su aceptación. Luego de mencionar que el cambio climático es el mayor fracaso del mercado jamás visto en el mundo, que interactuó con otras imperfecciones del mercado, señaló que toda respuesta global eficaz requerirá tres elementos de política: el precio del carbono, aplicado por medio de impuestos, comercio o reglamentación; una política de apoyo a la innovación y a la aplicación de tecnologías bajas en carbono, y la adopción de medidas para eliminar cualquier barrera a la eficiencia energética, acompañadas de medidas tendientes a informar, educar y persuadir a las personas sobre lo que pueden hacer, a nivel individual, para responder al cambio climático.

Por último señaló que todo marco internacional futuro debería incluir los siguientes elementos:

• Canje de emisiones: el establecimiento de objetivos ambiciosos en los países ricos podría aportar cada año miles de millones de dólares en apoyo de la transición hacia un desarrollo bajo en carbono.

• Cooperación tecnológica: la efectividad de las inversiones en tecnología innovativa por todo el mundo podría verse incrementada mediante una mezcla de coordinación informal y de acuerdos formales. A escala mundial, el apoyo a la investigación y desarrollo en el sector energético debería duplicarse, como mínimo, mientras que el apoyo a la aplicación de nuevas tecnologías bajas en carbono debería quintuplicarse.

• Reducir la deforestación: La pérdida de los bosques naturales del mundo contribuye más a las emisiones globales anuales que el sector del transporte.

• Adaptación: Los países más pobres son los más vulnerables al cambio climático, razón por la que es esencial que el cambio climático quede plenamente integrado en la política de desarrollo y que los países ricos cumplan con sus compromisos de aumentar su apoyo, por medio de la asistencia al desarrollo.

9 de diciembre de 2008

A medio camino…


La Conferencia Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático dio un giro dramático cuando los delegados reconocieron que cualquier acuerdo al que se desee llegar tendrá que basarse, necesariamente, en compromisos económicos y políticos.
Al hacer un análisis de los trabajos, el secretario ejecutivo de la Conferencia, Yvo de Boer, aseguró que el cambio climático requiere de una solución económica, en la que el sector privado necesita involucrarse, además de que los ciudadanos esperan sólidas soluciones políticas de sus gobiernos.

De acuerdo con sus apreciaciones, las partes han clarificado sus ideas, han intercambiado puntos de vista y han puesto sobre la mesa sus propuestas, por lo que Poznan en 2008 y Copenague en 2009 son ejemplo de negociaciones reales para combatir el cambio climático.

Actualmente, en Poznan, a la mitad del camino entre Bali y Copenague, se ha avanzado en la visión compartida y la acción cooperativa, en el diseño de la arquitectura financiera y en algunos temas referentes a la adaptación, como el manejo y la reducción de riesgos, la urgente necesidad de establecer medidas de adaptación en los países vulnerables; el Fondo de Adaptación, las reformas a los Mecanismos de Desarrollo Limpios; la reducción de emisiones producto de la deforestación y la tecnología.

Quedan, sin embargo, por resolver algunas políticas esenciales, las cuales podrían definirse a lo largo de 2009, como son los compromisos, que se espera sean ambiciosos por parte de los países desarrollados, y la naturaleza de las medidas de mitigación adoptadas por los países en vías de desarrollo.

Asimismo, acabar de diseñar la arquitectura financiera para habilitar las acciones de adaptación y mitigación, y crear un marco de referencia que permita un trabajo conjunto.

Para esto, será necesario generar significativos apoyos financieros y tecnológicos para la instrumentación de tales medidas en los países en desarrollo, para lo cual el actual mercado de carbono ha sido un primer paso, pero insuficiente porque no ha generado los recursos necesarios.

En cuanto a la naturaleza de los compromisos, De Boer consideró que se trata de política esencial. Se trata de que los países desarrollados adopten metas ambiciosas, al tiempo que los países en desarrollo entiendan por qué deben mitigar el cambio climático.

Una visión ambiciosa por parte de los países industrializados atraerá más apoyo financiero y tecnológico, lo que a su vez redundará en un mayor compromiso por parte de los países en vías de desarrollo, y viceversa. Se crearía un círculo virtuoso.

Asimismo, los países quieren tener el control de la institución financiera que maneje el Fondo de Adaptación, pero se tiene que buscar un organismo al que puedan acceder todos.

Ante este panorama, el secretario ejecutivo de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático confía en que, para Copenague 2009, la economía global esté en proceso de transformación hacia un modelo de bajas emisiones; que se hayan encontrado los mecanismos que asegure que todas las naciones pueden participar en la construcción de un crecimiento verde y de gran resistencia.

Así, Copenague debe crear valores para cambiar, nuevas oportunidades de inversión, recompensas para el cambio y fondos suficientes para la adaptación. En 2009, en Copenague, necesitamos ingresar a la era del crecimiento económico global verde.

Transmitido para el Sistema Nacional de Noticiarios, desde la Conferencia de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, en Poznan, Polonia, Miguel Angel de Alba.

¿Dónde quedó la urgencia?


Cuando hay urgencia se trabajan horas extras, pero en la Conferencia Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático todo puede esperar. Así, el fin de semana se suspendieron las actividades y el lunes, por ser un día feriado para los musulmanes, se trabajó a medio ritmo.
Y eso sorprendió a muchos de los delegados y periodistas que apenas llegaron a Poznan, pues cuando esperaban un mundo de gente y una actividad frenética, en su lugar encontraron un centro de convenciones tan frío como el clima exterior, que estuvo a cero grados.

Salvó el día la conferencia de prensa del secretario ejecutivo de la Conferencia, Yvo de Boer, quien consideró que hay avances constructivos, sobre todo en lo que hace a la visión compartida, el punto inicial de desacuerdo entre los delegados, y los mecanismos de desarrollo limpio.

En cuanto al tema de mayor polémica, el Fondo para la Adaptación y el manejo de los recursos, De Boer señaló que se discute la forma de acceder a ellos, en torno a tres propuestas: que el dinero se entregue directamente a los países involucrados a través de los organismos internacionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo o el Fondo Monetario Internacional; que se haga a través de las instituciones crediticias de cada nación, o encontrar un tercer canal, independiente.

Mientras el secretario ejecutivo de la Conferencia sobre Cambio Climático tocaba el tema, Andrew Torrance, directivo de ClimateWise, del Reino Unido, llamaba a los delegados a enfocarse en las medidas nacionales de adaptación, para asegurar que la preocupación de la industria aseguradora se refleje en las negociaciones del nuevo acuerdo internacional sobre el cambio climático.

Esto, para que las aseguradoras puedan desempeñar un papel de primer orden en la reducción de los riesgos climáticos que enfrenta la gente en todo el mundo, aunque advirtió que los seguros no pueden ser una alternativa a la adaptación.

Al respecto, Yvo de Boer señaló que la industria de los seguros tiene un importante papel por su habilidad para ofrecer instrumentos basados en el mejor manejo de los riesgos, en la evaluación de los proyectos de adaptación, y porque puede guiar a los gobiernos a tomar decisiones políticas más efectivas.

Hay tres áreas que ClimateWise quiere ver plasmadas en el nuevo convenio:

el compromiso de todos los países para instrumentar sus planes nacionales; un acuerdo internacional de largo plazo para recopilar y compartir estadísticas de los riesgos climáticos, y una revisión de la sinergia entre las medidas de adaptación y mitigación.

Posteriormente vendría la delegación estadunidense, con el embajador Harlan Watson y el secretario de Estado para el Medio Ambiente, Daniel Reifsnyder, quienes enfáticamente señalaron que no pueden intervenir en las negociaciones sobre el funcionamiento del Fondo de Adaptación, simple y sencillamente porque no son firmantes del Protocolo de Kyoto.

Interrogados acerca de si esta postura cambiará con el nuevo gobierno de Barak Obama, evidenciaron el rompimiento que se está dando en la administración, al responder que habría que preguntarle al Congreso, porque ni siquiera han tenido contacto con el equipo de transición.

Watson dijo que los Estados Unidos tienen interés en los acuerdos que puedan darse en torno a la reducción de riesgos climáticos, las inversiones y la transferencia de tecnología, pero no pueden tomar partido porque no son parte del Protocolo de Kyoto, aunque mantienen todas las puertas abiertas.

A partir del jueves comienzan las presentaciones de los ministros, con lo que inicia de hecho la parte política de la Conferencia y de donde saldrá la decisión de asumiir o rechazar posibles acuerdos en los temas fundamentales, como la visión compartida, la adaptación, la mitigación, los mecanismos de desarrollo limpio y la reducción de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.
Para el Sistema Nacional de Noticiarios, desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en Poznan, Polonia, Miguel Angel de Alba.

4 de diciembre de 2008

Comparten su visión los delegados

Cuando nadie lo esperaba, los delegados a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático pidieron se esclareciera el término “visión compartida” que la ONU pretende utilizar en las negociaciones sobre el calentamiento global. Y lograron que por lo menos se organizara un taller para debatir el término.
Tras el primer día de trabajos, a pesar de que nadie aceptó haber escuchado algo sorprendente, muchos sintieron que el taller había cumplido su objetivo: “generó mucho debate, aparentemente más sustancial que antes”, dijo uno de los participantes.
Aunque a algunos les preocupa que las diferencias se hagan más notorias, un grupo de negociadores se mostró satisfecho porque los representantes de países desarrollados expresaron ideas similares.
El taller abrió la oportunidad de desarrollar un entendimiento común acerca de lo que es una visión compartida. Bahamas dijo que una visión compartida debe evitar nuevos impactos sobre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) y los Países Menos Desarrollados (PMD). Asimismo, apoyó la estabilización en 350 ppm y que se limite el aumento de la temperatura a 1.5ºC, y pidió la mitigación de todas las Partes.
Japón propuso que las Partes adopten un objetivo mundial de 50% de reducción sobre los niveles de 1990, para el año 2050.
Ghana: una visión compartida debería ocuparse de todos los elementos del Plan de Acción de Bali, y no tener limitaciones temporales en términos de actores o de acciones.
Brasil: una visión compartida debería cubrir todas las piedras angulares, guiada por las disposiciones y principios de la Convención. En cuanto a la mitigación, apoyó reducciones de emisiones de las Partes del Anexo I entre el 25 y el 40%, y la distribución de las cargas en base a la responsabilidad y equidad histórica.
Bangladesh: hablando por los países de menor desarrollo, dijo que uno de los elementos clave de una visión compartida debería ser que minimice las vulnerabilidades de los países en desarrollo, los menos desarrollados y los pequeños estados insulares en desarrollo.
La Unión Europea destacó un camino hacia menos de 2ºC, que requiere al menos un 50% de reducción para el año 2050 en comparación con los niveles de 1990, y que los países en desarrollo dejen su postura de reducción entre el 15 al 30% para el año 2020.
Tras hacer hincapié en la responsabilidad histórica, China se refirió a los criterios que involucran emisiones acumulativas y dijo que los países desarrollados deberían reducir sus emisiones de manera significativa para que los países en desarrollo puedan desarrollarse.
Al hablar en representación de una serie de países de América Latina, Ecuador dijo que una visión compartida debería reconocer la obligación de todas las Partes de aumentar sus esfuerzos, aunque los países desarrollados deban asumir el liderazgo en la mitigación del cambio climático y la puesta en disponibilidad del financiamiento adecuado y la transferencia de tecnologías.
Bahamas destacó los esfuerzos de mitigación de los PEID.
Sudáfrica: la meta de la Unión Europea de reducir 30% las emisiones para el año 2020 no es lo suficientemente ambiciosa. Cuestionó los fundamentos científicos de una desviación hacia el 15 al 30% para los países en desarrollo para el año 2020.
Los delegados continuaron sus discusiones, y muchas de sus intervenciones estuvieron centradas en las acciones de mitigación de los países desarrollados, así como en los vínculos entre una visión compartida y los objetivos y principios de la Convención.
La provisión de recursos financieros adecuados, la transferencia de tecnología y la priorización de la adaptación también fueron enfatizados.
Sudáfrica, a nombre del Grupo Africano, señaló que una visión compartida debería ocuparse de todos los elementos del Plan de Acción de Bali.
Finalmente, los Estados Unidos señalaron que una visión compartida debería ser optimista, pragmática y reflejar las realidad científicas y económicas en evolución.

Resulta que la visión de la ONU no era tan compartida


Cuenta la leyenda que hace tiempo vivían en Poznan tres hermanos: Lech, Czech y Rus, cada uno de los cuales tomó caminos diferentes. Así, mientras Czech fue al sur, a la República Checa, y Rus se encaminó al este, a Rusia, Lech decidió quedarse aquí y formar su familia.
Los habitantes de Poznan mantienen frecuentemente los dedos cruzados por Lech, su equipo favorito de fútbol, mientras saborean una deliciosa pero fuerte cerveza… llamada Lech también.
Le cuento esto porque durante la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, Poznan rendirá un homenaje a la leyenda de Solidaridad: Lech Walesa.

Hoy, Poznan, alguna vez la capital de la Gran Polonia, es una ciudad moderna, con un gran desarrollo, donde pasado y presente coexisten.
Y ahora sí, permítame contarle qué sucede en la Conferencia de la ONU:
Resulta que algo que se creía superado y acordado levantó polémica y la estrategia utilizada por las Naciones Unidas en la mayoría de sus programas ha sido puesta, por lo menos, en el terreno de las definiciones.

Sí, curiosamente, le hablo de la visión compartida. Varios delegados insistieron en que debía definirse claramente qué significa eso de la visión compartida y al final lograron crear una comisión para trabajar al respecto.

Mientras eso ocurría, en otra sala se discutía acerca de la transferencia de tecnología, con especial énfasis en la propiedad intelectual, ya que mientras los países en vías de desarrollo quieren toda la tecnología posible con el menor costo y las menores responsabilidades, los países desarrollados quieren que se respete la propiedad industrial y se paguen las respectivas regalías.
Yvo de Boer, el secretario ejecutivo de la conferencia, señaló que el de la tecnología es un tema importante en esta reunión, y que deben instrumentarse objetivos de corto plazo para su transferencia, con vistas a llegar a Copenague en 2009 con acuerdos bien definidos, para lo cual urgió a los países a trabajar con una voluntad cooperativa de largo plazo.

Y si bien dejó claro que no quiere manejar expectativas, sino realidades, lo cierto es que el grupo del protocolo de Kyoto se concentró en buscar la forma en que los países industrializados cumplan con sus compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

El secretario ejecutivo de la Conferencia sobre el cambio climático insistió en que es necesario tener resultados, al tiempo de establecer que debe lograrse un acuerdo que impulse a la acción, suficientemente claro para todos los países, que incluya todos los temas.
Al referirse a la crisis económica y financiera, aspectos fundamentales en la transferencia de tecnología, De Boer consideró que será necesario encontrar nuevos mecanismos de financiamiento y cooperación, entre los cuales adelantó que algunos países podrían gravar a los sectores con mayores emisiones –entre ellos la aviación- o incursionar en la venta de los bonos de carbono.
Hoy inicia el tercer dìa de trabajos y veremos hacia dónde se mueven las negociaciones. Por lo pronto, Polonia se hizo acreedora al primer “Fósil del día”, un premio que se otorga, fuera de lo oficial , por supuesto, al país que se considera está bloqueando las negociaciones. La razón: su negativa a cerrar las minas de carbón.
Transmitido para el Sistema Nacional de Noticiarios del IMER.

1 de diciembre de 2008

Financia el BID el Programa Especial de Cambio Climático mexicano

El Banco Interamericano de Desarrollo financiará con 200 millones de dólares el Programa Especial de Cambio Climático del gobierno mexicano, que será presentado en febrero de 2009.
El Programa incluirá un análisis de los impactos económicos del cambio climático, el desarrollo de medidas de mitigación y la adopción de Planes de Acción Climática.
Según el BID, estas acciones forman parte de los compromisos asumidos por México como parte del Préstamo Programático de Apoyo a la Agenda de Cambio Climático, aprobado el cinco de noviembre, y cuyos recursos podrían llegar a 600 millones de dólares para 2010.
México ocupa el lugar número 13 entre los emisores de gases de efecto invernadero, con el 1.51 por ciento del total mundial.
México ha obtenido del Fondo para el Medio Ambiente Mundial 198 millones de dólares para financiar proyectos de mitigación y adaptación desde 1994. Además del financiamiento del BID, buscará otros 500 millones de dólares del Banco Mundial.

Poznan: comenzó la conferencia sobre el cambio climático


La Conferencia Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Poznan, Polonia, empezó el lunes primero de diciembre. La reunión, de dos semanas, comprende la 14ª Conferencia de las 192 Partes (COP) de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y la cuarta reunión de las 183 Partes del Protocolo de Kyoto, y espera una respuesta internacional ambiciosa y efectiva al cambio climático. El acuerdo deberá concluirse en Copenague, a finales de 2009, y comenzará a surtir efecto en 2013, un año después de que expire la primera fase del Protocolo de Kyoto. Cerca de once mil participantes, entre delegados de gobierno de 186 países, representantes empresariales, organismos no gubernamentales, ambientalistas e institutos de investigación, se dieron cita en la antigua capital polaca, con temperaturas que van de 1.5 a 2 grados celsius y frecuentes lluvias de aguanieve. El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, señaló durante la inauguración la necesidad urgente de avanzar en las negociaciones. “Los científicos comparten la visión de que un calentamiento superior a dos grados centígrados traerá cambios irrevocables en casi todos los ecosistemas y las comunidades humanas. Tenemos la responsabilidad de prevenir cambios que podrían perturbar seriamente la simbiosis entre la humanidad y la naturaleza”. Maciej Nowicki, ministro polaco del Ambiente y presidente de la COP 14, advirtió que el planeta llegó al límite y verlo como negocio ya no es una opción. "Sequías e inundaciones, ciclones cada vez más destructivos, pandemias tropicales de enfermedades que se creían controladas y el descenso dramático de la biodiversidad, pueden causar conflictos armados y migración en niveles nunca vistos". Los delegados discutirán sus planes de largo plazo para lograr una cooperación en torno al cambio climático, por lo que en Poznan será la primera vez que los ministros discutirán una "visión compartida para la cooperación a largo plazo". Una pregunta clave será la clase de mecanismos que se necesitan para que el financiamiento, la transferencia de tecnología y la asistencia puedan llegar a los países en desarrollo y les ayude a limitar sus emisiones, a tener un crecimiento verde sostenido y a enfrentar los impactos del cambio climático. Durante 2008, las Partes sometieron propuestas e ideas para una acción más fuerte contra el cambio climático, en un documento que llegó a tener más de 700 páginas, y que al final se redujo a 82, el cual será base para que los gobiernos definan aún más lo que quieren negociar en 2009. En 2007, en Bali, las Partes acordaron una reducción de las emisiones de gases invernadero a niveles menores entre 25 y 40 por ciento de los que había en 1990, acuerdo que se espera sea confirmado en Poznan. Al dirigirse a los delegados, Yvo de Boer, secretario ejecutivo del UNFCCC, señaló la necesidad de avanzar en los asuntos importantes a corto plazo - hasta finales de 2012-, incluyendo adaptación, finanzas, tecnología y reducción de las emisiones causadas por la degradación y deforestación de los bosques. "La conferencia necesita avanzar, especialmente en los asuntos que son importantes para los países en desarrollo… y hay una gran presión por el poco tiempo disponible. En estas dos semanas la conferencia debe crear una base sólida para alcanzar un acuerdo ambicioso sobre el cambio climático en Copenague". Aludiendo a la crisis financiera y económica y a las oportunidades de crecimiento económico verde y sostenible, el funcionario invitó a los delegados a "centrarse más en cómo la lucha contra el cambio climático podría llegar a ser autofinanciable y en cómo enlazar políticas de cambio climático a la recuperación económica". La tecnología ocupa un lugar preponderante en la agenda, y la conferencia tratará a profundidad la gestión de riesgos y las estrategias para reducirlos, incluyendo el tema de los seguros. En torno a la adaptación a los efectos del cambio climático, las Partes esperan dar los toques finales al Fondo de Adaptación del Protocolo de Kyoto, a fin de que comience a recibir proyectos concretos en 2009. La Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU revisará el Protocolo de Kyoto y valorará hasta qué punto pueden mejorarse y extenderse los mecanismos de desarrollo limpio en su alcance regional. La conferencia analizará el progreso logrado en 2008 y comenzará el programa de trabajo para la etapa final de negociaciones del acuerdo de Copenague, en 2009. Hasta ahora se prevén, por lo menos, cuatro reuniones de la Conferencia Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático durante el año próximo, previas a la cumbre de diciembre, en Dinamarca.