9 de diciembre de 2008

A medio camino…


La Conferencia Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático dio un giro dramático cuando los delegados reconocieron que cualquier acuerdo al que se desee llegar tendrá que basarse, necesariamente, en compromisos económicos y políticos.
Al hacer un análisis de los trabajos, el secretario ejecutivo de la Conferencia, Yvo de Boer, aseguró que el cambio climático requiere de una solución económica, en la que el sector privado necesita involucrarse, además de que los ciudadanos esperan sólidas soluciones políticas de sus gobiernos.

De acuerdo con sus apreciaciones, las partes han clarificado sus ideas, han intercambiado puntos de vista y han puesto sobre la mesa sus propuestas, por lo que Poznan en 2008 y Copenague en 2009 son ejemplo de negociaciones reales para combatir el cambio climático.

Actualmente, en Poznan, a la mitad del camino entre Bali y Copenague, se ha avanzado en la visión compartida y la acción cooperativa, en el diseño de la arquitectura financiera y en algunos temas referentes a la adaptación, como el manejo y la reducción de riesgos, la urgente necesidad de establecer medidas de adaptación en los países vulnerables; el Fondo de Adaptación, las reformas a los Mecanismos de Desarrollo Limpios; la reducción de emisiones producto de la deforestación y la tecnología.

Quedan, sin embargo, por resolver algunas políticas esenciales, las cuales podrían definirse a lo largo de 2009, como son los compromisos, que se espera sean ambiciosos por parte de los países desarrollados, y la naturaleza de las medidas de mitigación adoptadas por los países en vías de desarrollo.

Asimismo, acabar de diseñar la arquitectura financiera para habilitar las acciones de adaptación y mitigación, y crear un marco de referencia que permita un trabajo conjunto.

Para esto, será necesario generar significativos apoyos financieros y tecnológicos para la instrumentación de tales medidas en los países en desarrollo, para lo cual el actual mercado de carbono ha sido un primer paso, pero insuficiente porque no ha generado los recursos necesarios.

En cuanto a la naturaleza de los compromisos, De Boer consideró que se trata de política esencial. Se trata de que los países desarrollados adopten metas ambiciosas, al tiempo que los países en desarrollo entiendan por qué deben mitigar el cambio climático.

Una visión ambiciosa por parte de los países industrializados atraerá más apoyo financiero y tecnológico, lo que a su vez redundará en un mayor compromiso por parte de los países en vías de desarrollo, y viceversa. Se crearía un círculo virtuoso.

Asimismo, los países quieren tener el control de la institución financiera que maneje el Fondo de Adaptación, pero se tiene que buscar un organismo al que puedan acceder todos.

Ante este panorama, el secretario ejecutivo de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático confía en que, para Copenague 2009, la economía global esté en proceso de transformación hacia un modelo de bajas emisiones; que se hayan encontrado los mecanismos que asegure que todas las naciones pueden participar en la construcción de un crecimiento verde y de gran resistencia.

Así, Copenague debe crear valores para cambiar, nuevas oportunidades de inversión, recompensas para el cambio y fondos suficientes para la adaptación. En 2009, en Copenague, necesitamos ingresar a la era del crecimiento económico global verde.

Transmitido para el Sistema Nacional de Noticiarios, desde la Conferencia de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, en Poznan, Polonia, Miguel Angel de Alba.

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