28 de julio de 2008

Recomienda Smithsoniano nuevo plan de conservación costera en Panamá


Un estudio de la biodiversidad de corales del Archipiélago de Las Perlas, realizado por expertos del Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales, da claras recomendaciones de conservación para un nuevo plan de manejo costero.
El estudio, publicado en la revista científica “Environmental Conservation”, se realizó con la colaboración de la Autoridad Nacional del Ambiente y la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá.
“Para evaluar las estrategias de protección de los recursos naturales en el Archipiélago de las Perlas, se recogió información básica sobre la distribución de las especies de corales. Las recomendaciones incluyen la creación de extensas unidades de conservación y no extracción o “reservas marinas” con énfasis en la parte septentrional del archipiélago, así como regulaciones extremadamente cuidadosas de las actividades pesqueras, turísticas, y desarrollistas”, dijo Héctor Guzmán, científico del Smithsoniano.
El archipiélago de Las Perlas en el Golfo de Panamá es uno de los dos archipiélagos localizados en el Pacífico Oriental Tropical; el otro es el de Galápagos.
Los autores hicieron un exhaustivo inventario de biodiversidad para determinar la distribución de los corales y la riqueza de las especies en toda la región. Contabilizaron un total de 57 especies de corales: 19 corales duros y 38 corales suaves.
Los arrecifes coralinos en el Archipiélago de Las Perlas tienden a ser pequeños y fragmentados. Algunos corales también crecen directamente sobre el suelo de roca, en donde forman comunidades, pero no así arrecifes consolidados.
Este estudio demostró que los arrecifes y las comunidades de corales son diversos. El análisis definió áreas de alta riqueza de especies en las cercanías de Isla Galera, Isla San Telmo, Isla Camote, Isla Monte y Bajo Trollope en la parte sur del archipiélago; las costas sur y oeste de Isla San José; la costa suroeste de Isla Pedro González o alrededor de las islas más al norte, especialmente Isla Pacheca y Pachequilla.
La Isla Del Rey y las áreas cercanas a Isla Viveros e Isla Mina resultaron con baja riqueza de especies.
La cubierta de coral vivo sobre los arrecifes arrojó un promedio de 61 por ciento, mientras que la cubierta viva en las comunidades de corales arrojó un promedio de 26 por ciento.
Los sitios de corales con la más alta cubierta de coral vivo están a lo largo de las costas norte y este de Isla Contadora y en las Islas de San Telmo. La tendencia en el archipiélago central es de una baja cubierta de coral.
En el Archipiélago de Las Perlas, la cubierta de coral y la riqueza en especies de coral no van de la mano. Extensas áreas de coral pueden tener una baja diversidad de especies, mientras que áreas más pequeñas y fragmentadas pueden tener más alta diversidad.
La distribución fragmentada de áreas con alta diversidad de corales hace que la designación de áreas de conservación de discreta extensión sea todo un reto, por lo que los autores recomiendan establecer unidades de conservación más extensas.
Para los investigadores, Bajo Trollope, Isla San José, la costa sur de Isla Pedro González, y las islas San Telmo,Galera, Mogo-Mogo y Pachequilla deben declarase reservas marinas totalmente protegidas.
La sedimentación, la contaminación, la pesca excesiva y el desarrollo costero han sido identificados como las amenazas más serias para la biodiversidad marina en Las Perlas, porque los desarrollistas planean construir nuevas ciudades con áreas residenciales, centros comerciales, marinas y canchas de golf en varias de las islas de este frágil ecosistema, lo cual es “un claro homicidio ecológico” en cadena, porque lo que se le haga a una isla, afecta a otra”.
Fotos: cortesía del Smithsonian Institute. Panama.

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